Es cierto, tengo libros despatarrados en la cama que a veces se vuelven hombres y me acosan. En ocasiones, por lo crudos y ásperos, me desarreglan el alma. Otras veces me humedecen, se deslizan por mis lamentos y me retornan las ganas de vivir de una manera salvaje. Cada libro nuevo se me convierte hombre...... Leer más →