Me acabo de leer A sangre fría, de Truman Capote y he resuelto que si bien no tengo los impulsos criminales necesarios para eliminar a alguien simplemente por el gusto de arrebatar una vida, me solidarizo bastante con los asesinos.
Y es que lo maravilloso que tiene el libro es precisamente esto: los protagonistas no son los héroes, son los criminales. Y uno lee las historias y (si bien no son acciones justificables) los entiende e incluso, como me sucedió a mí, llega hasta a sentir una especie de piedad por ellos.
A sangre fría es una de esas novelas descriptivas que te dibuja tanto el paisaje como las encrucijadas morales por las que transitan sus personajes. Entre sus páginas me situé en Holcomb –pueblecito en el que se cometen los crímenes- y me sermonearon sus habitantes. Estuve en la carretera con Richard Eugene (Dick) Hickock y Perry Edward Smith. Fui testigo del pie de Nancy y de la depresión de la señora Clutter –cuestión que me recordó, invariablemente, a mi dulcísima tía Alicia; y me compadecí sobremanera de la madre de Hickock, esa mujer amable que nunca llegó a creer que su hijo había apretado el gatillo.
En fin… Capote me tomó de la mano y me inscribió en el juicio, me encerró en la prisión para amaestrar una ardilla y, por último, me sentó en las primeras filas entre los pocos privilegiados que tuvimos el chance de observar la función final.
Un amigo me comentaba hace poco que el libro no le había enganchado porque el autor le parecía enamorado de los homicidas, bueno, tengo que confesar que si bien no llegué al amor, sí que alcancé a sentir simpatía por los protagonistas.
Definitivamente: o soy muy ingenua o soy asesina. Saquen ustedes sus propias conclusiones.

Es que los personajes más interesantes siempre son los malos, Al Swearengen, jamás habrá otro cabrón que me caiga tan bien.
usted también es un poco peligroso señor D…
ya se le estrañaba.
Yo sería el cobarde chivato que farda en el bar de sus logros para ligarse a la rubia 🙂
si es por usted yo me convertiría en la rubia crédula
Y yo por tí creería en lo que fuera, hasta que tanta belleza puede ser real y no una ilusión óptica 🙂
Que a tus pies sigo, faltaría más.
Es que has hecho una lectura muy certera, Mar. Truman Capote (quien era homosexual) sintió una fuerte empatía por uno de los dos asesinos (si no me equivoco creo que fue con Perry Smith) y eso lo llevó a involucrarse demasiado en la historia (lo que le acarreó problemas de alcoholismo y cierta adicción a las drogas). Por lo tanto, has dado en el clavo, la mirada de Capote sobre la historia hace que uno sienta cierta afinidad por los asesinos.
Cariños.
Ya sabía yo que mi interés por Perry no podía ser casual!!!
¿Has visto? ¡Excelente lectura! Capote estaría feliz….
Lo primero que veo es que más allá de ingenua o asesina eres una buena lectora, que se involucra y suda la lectura
Bueno Danioska… creo que todos lo que escribimos tenemos cierto fetiche con los libros… tú no?
Por supuesto que sí, gravísimo!
eso es lo que me pasó a mi con voland y su corte del maestro y margarita de mijail bulgakov… al final era un gustazo irse con ellos en un caballo negro cruzando los cielos… y si hay un margarita desnuda, mejor…
por qué la última acotación no me asombra??
Se te extrañaba camarero de mi alma… se te extrañaba.
Hola Marian, no se ni como llegué a tu blog, pero me parece Genial, te felicitio y espero poder disfrutarlo por largo tiempo. Gracias!
Gracias niñ@ Inteligente 😉 se te esperará por aquí.
Voy a Matanzas a ver el juego, te embullas?
Pero deja los cuchillos, tijeritas y cortauñas aquí, no sea que se despierten tus instintos criminales. Jejeje
tú querida eres un sol y no por rubia, además de ser una excelente lectora, vivir y sentir en la piel lo que uno lee no tiene nombre, no al menos dentro de la formalidad, es lo que todo lector desea y solo unos cuantos logran, quizá los que escriben y leen…
Los libros, Carlos, nos brindan una manera de vivir aventuras sin salir de casa… a veces hasta de enamorarnos. Quien lee sueña… y bueno, está claro que el mundo pertenece a estos últimos 🙂
100% de acuerdo contigo Mar, hace poco leí un par de libros de una trilogía del Galés Ken Follet, quizás lo conoces pues es quien escribió entre muchos otros el libro Los Pilares de la Tierra, que incluso ha sido llevado a la Tv en formato de Serie, y del cuál escribió una segunda parte que nombró Un mundo sin fin. Este escritor es muy descriptivo y realiza un exhaustivo trabajo de investigación cada vez que emprende un nuevo proyecto logrando que, al leer sus obras, te traslades lo mismo al medioevo que a la 1era Guerra Mundial.
La maestría de estos escritores y el placer que leer sus obras nos produce son lo que nos hace sentir que, a pesar de un mundo de ceros y unos cada vez más poderoso, el mundo de los libros sobrevivirá por mucho tiempo. Te parece igual a ti?
me parece igual
Ufff hace años que leí este libro. Creo recordar que fue un hecho real sobre el asesinato de una familia y que es bastante crudo aunque no recuerdo los detalles.
Ahora dos cosas.
1º.- Particularmente prefiero los libros a las pelis porque me paso toda la película buscando fallos sobre lo leído y lo paso fatal. En la mayoría de los casos me decepciono bastante.
2º.- Creo que en una situación critica, todos somos asesinos, aunque no queramos pensarlo. Por ejemplo, yo misma seria capaz de matar para proteger a mis hijas.
Un beso grandotote pa ti por guapa
Pues sí, recuerdas bien, trata un asesinato real (de 4, para especificar), de hecho, con este texto Capote creó el género «non fiction novel».
Y en lo de los libros y las películas tienes toda la razón, a mí me pasa lo mismo, me duele cuando leo algo interesante y luego la película es una mierda… sin embargo, a veces (sólo a veces) los directores hacen un buen trabajo.
Gracias por el beso y un abrazo de vuelta a ti.
No mates a mucha gente sin avisarme. 🙂
Las prefiero asesinas a bobas, las prefiero crueles a flexibles (las que se pliegan)
Beso
Pero querido insomne: se imagina a una asesina flexible? mmmmmm!!
Hola Mar! Has visto la película Infamous (Historia de un crimen)? Va sobre como se escribió la novela. Los actores son fantásticos y te enamorará más todavía el libro. Saludos