No sé cómo lo hacen, pero cuando te escuchan decir esas palabras -aunque uno las susurre al viento con voz apenas audible- ellas se encargan de rebatir la afirmación. ¿Que no hay nada que hacer? ¡Ja! Y de repente, como si de un acto de magia se tratara, aparece de la nada un montón de... Leer más →