Mariposas

Hoy viene a ser como la cuarta vez que espero desde que sé que no vendrás más nunca. He vuelto a ser aquel cantar del aguacero que hizo casi legal su abrazo en tu cintura. Y tú apareces en mi ventana, suave y pequeña, con alas blancas. Yo ni respiro para que duermas y no... Leer más →

Y todavía mi madre quiere apurarme

Silogismo de Bias La mujer con quien te cases será hermosa o fea; si es hermosa, prepárate a compartirla con otro; si es fea, te casarás con una furia. No es mejor lo uno que lo otro: luego no te cases. Ahora bien; dícese que esta respuesta puede retorcerse de este modo. Si aquella con... Leer más →

Para subir al cielo

Ann -la rubia, la buena- anda paseando por las nubes. María viene a contármelo ensimismada y, casi sin creérselo todavía, me describe una complicada historia. Ella sabe (la pelirroja) que desde arriba tiene una orden de alejamiento y, medio molesta/medio animada, escrutiña el cielo en busca de alguna pista. Subió anoche de repente, la delata... Leer más →

Los que quedaron por conocer (I)

Olga Orozco fue una poeta argentina nacida Toay, La Pampa, en 1920. Según los libros que dejó, a veces se le colaban extraños en los sueños, y se dividía en pedazos, y escribía historias que no eran suyas... Falleció en 1999, inventó mil versos. Este poema, por ejemplo, se me parece un poco. Me hubiese... Leer más →

Un papá ingenioso

Yo tengo una vecina en miniatura (tiene como 5 añitos) que cuando se le cae un diente hace una fiesta. Hace par de días, cuando llegó de la escuela, corrió directo a enseñarme su dientecito flojo: -¡Mira cómo lo muevo con la lengua, mira! ¡Y ya está a punto de caerse! El mes pasado, cuando... Leer más →

Discriminación

Mientras bailamos, él me hace girar como un trompo. Mi cuerpo parece gelatina cuando sus manos negras me acomodan a cada paso... y me siento como en los musicales antiguos. La verdad es que se mueve bien el gigante, de sus piernas parece brotar la música. Mi ritmo se acomoda al suyo sin ningún esfuerzo... Leer más →

Te vi…

A veces no hacen falta las palabras. Quizás, como canta Fito: ♫ Todo lo que diga está de más, las luces siempre encienden en el alma...♪

Uno por la igualdad

Este, para variar, es uno de esos maravillosos artículos que la Istarú regala de vez en mes -no, no le estoy robando a Arjona. Cuando lo leí, me acordé de aquella vez que a mí me dió por regalar(le) flores. Enamorarse a los ocho Cuando fui niña casi no había Día del Niño, que yo... Leer más →

Todavía hay quien prende velas

Ayer se cumplieron exactamente 5 años desde que se fue. Y yo, que usualmente necesito un abrazo por esas fechas, esta vez preferí el silencio. Al acostarme, pensando que sólo yo la había recordado, me sorprendió su mensaje... Hay quien, afortunadamente, no necesita notificaciones.

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