Llueve y yo escucho un tango

El tango se hizo para hacer el amor. Así, categóricamente. Escuchar a Piazzolla a oscuras, en una cama, es el mejor juego preliminar. Humedece sólo pensar en la cadencia de las notas. Las quejas del acordeón argentino, cuando son arrancadas por una mano firme, se asemejan, sutilmente, a los gemidos de una mujer en celo.... Leer más →

La visión

Es apenas una sombra la que lleva sus zapatos, un atisbo de mujer. Sus manos, negras, sostienen margaritas.

El hechizo, la amenaza… el testamento

En la Alhambra hay tantos misterios que no cabrían todos en los cuentos de Las mil y una noches. Por eso los poetas sufren, en carne propia, los destellos de locura que propicia la arquitectura mística de los árabes. Luis García Montero, quien nació en Granada en 1958, no se escapó al desvarío mágico y,... Leer más →

Con Liuba siempre se llora

  Liuba es mágica, más allá de los esquemas de la música, posee la capacidad de llenar de melodías una letra e inyectársela en vena a todos los que se dignan a escuchar su voz. Tiene, en su garganta, la mano de oro del rey Midas y todo lo que sale de sus labios parece... Leer más →

Suertita

La buena suerte es de color verde clarito… por eso se nos pierde tanto. Niña al fin, le gusta esconderse tras las maticas y asustar a los viajeros apareciéndoseles un instante. A veces, teniéndola de frente, algunos caminantes no la reconocen y ahí es cuando Suertita, que no entiende de almas miopes, se espanta  y... Leer más →

El insomnio

El hombre se acuesta temprano. No puede conciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en la cama. Se enreda entre las sábanas. Enciende un cigarro. Lee un poco. Vuelve a apagar la luz. Pero no puede dormirse. A las tres de la madrugada se levanta. Despierta al amigo de al lado y le confía... Leer más →

Mujer cambiada

La que entró de puntillas a aquella cama y se desvistió con el pudor de una niña, no fue la misma hembra que, terminado el acto, agarró su alma y salió de prisa. Sólo quedó de su historia un poema... Sólo estos versos de la Vilariño. Después Es otra acaso es otra la que va... Leer más →

La caja fuerte

Hace unas noches, registrando el escaparate antiguo que está empotrado en mi cuarto, en busca de un dibujo que no apareció jamás, reencontré mi caja fuerte. Hacía tantos años que no la veía que ya ni me acordaba que existía. Fue una verdadera sorpresa. Ella, mirándome desde su pequeñez, me desafiaba a abrirla, a desenterrar... Leer más →

Incoherencias coherentísimas

Allá arriba a alguien le ha dado por jugar con el destino, lo coje, lo cambia de lugar, lo sube, lo baja... lo pone viejo. Nada, que se pasa la tarde entretenido. Ya me tiene muy cansada el jueguecito ese. Y más cuando los hilos que corta siempre son los míos.

Castigo divino

En los tiempos de Dante, los casorios no eran a lo porque sí, había que hacer lo que mandaban los padres, la iglesia, el rey… incluso hasta el copón divino -por eso la tasa de infidelidad era tan alta. Sin embargo, según cuenta Marco Denevi, hasta Dios (un tipo omnipotente) podía ser engañado. Uno de... Leer más →

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