Cuando me escribió diciéndome que revisara el gmail se me hizo un nudo en la garganta... sus correos siempre despiertan emociones. Esta vez, para no romper con la tradición, sus letras me dejaron los ojos llenos de esa sustancia milagrosa que se llama alma... o lágrimas. Todo depende de quien las invoque. Un cuento fue... Leer más →
Heterónimos
El dividió su alma en mil pedazos y a cada uno lo disfrazó de hombre. Les dio apellidos, una casa vieja, licencia de conducción y la historia de sus vidas. Ellos, a cambio, pusieron en sus labios aquellos versos que no eran suyos. Así, como si fuera otro el autor, le plagiaban los poemas y... Leer más →
Miércoles de versos
Lo prometido es deuda... a partir de hoy los miércoles serán de versos. Comenzando por estos, de Sabeli Ceballos Franco (Campeche, México, 1967). Disfrútenlos. VOY Oh, te quiero. Este es el momento de tomar rosas por los tallos, de apretarlos sin un ápice de miedo. De exhalar palabras apretaditas y hacer coreografías con el aliento... Leer más →
Acuse de recibo
Yo quiero una carta, una carta de verdad. Una de esas que reparte el correo con tu nombre y que desliza, como en las películas viejas, por la rendija de la puerta o la ventana que siempre está abierta. Nunca he recibido oficialmente una, no tengo recuerdos de sobres con matasellos. Sin embargo, confieso que... Leer más →
El mundo visto a través de un pentagrama
Si tuviese que elegir a qué género musical parecerme creo que, con muchas dudas, elegiría al jazz. Conozco personas blues, que emanan el aire nostálgico de los 40, que sufren en voz baja, como las notas de un saxo, que lloran al estilo de las armónicas viejas y que hacen de la melancolía un estilo... Leer más →
Sólo un beso…
Esta es una historia que conmueve… de esas que humedecen los ojos. Yo, sinceramente, se las recomiendo.
por Jorge de Armas

“No vengas con los besos exactos,
yo tengo cambio”
Se llamaba, pongamos que Nancy. Una chica de izquierdas, venezolana, con muchas ganas de comerse el mundo extirpándole a bocado limpio la esencia explotadora al capitalismo. Para completar su educación en el anarco marxismo leninismo, se fue a Cuba a estudiar, pero como la izquierda también se piensa a sí misma como artista, sin voz para cantar, ni habilidad para el dibujo recaló en la Facultad de Artes y Letras, y dos asientos más allá del mío, estudió Historia del Arte.
En ella vi una posibilidad, nunca la amé, nunca me enamoré. Me atraía su tez amulatada, más cerca del cobrizo taíno que del afro, sus ojos, negros como el canario de Martí, y la pausa melancólica de su castellano. Me molestaba su pulcritud excesiva, y que hablara mucho justo cuando despertábamos. Me gustaban sus pezones oscuros…
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Que los ruidos te perforen los dientes
Que los ruidos te perforen los dientes, como una lima de dentista, y la memoria se te llene de herrumbre, de olores descompuestos y de palabras rotas. Que te crezca, en cada uno de los poros, una pata de araña; que sólo puedas alimentarte de barajas usadas y que el sueño te reduzca, como una... Leer más →
Un poema zurdo
Ella, que siempre estuvo orgullosa de su mano derecha, hace poco renegó de la misma. Demasiados mimos acabaron por volverla estéril. La izquierda, en cambio, le engendró un poema. Y qué poema señores míos!! Qué poema!! Las cosas más absurdas de una mujer zurda Claro que yo también quise ser princesa y el centro de... Leer más →
Al de siempre…
A veces me urgen los deseos de buscarte, de encontrarte entre las piedras, de volverme lluvia. A veces, en las tristezas, se me dibuja tu nombre. Y te conviertes en arca, en isla, en horizonte. La lejanía, en esos momentos, se difumina. Y aunque estás lejos te siento cerca... 90 millas caben de lleno en... Leer más →
La Alicia que yo conozco
Mi tía se llama Alicia y, como el personaje del libro, vive en su propio País de las Maravillas. A veces se atolondra como la niña y se preocupa por el conejo: ¿llegará a tiempo a su destino? ¿Por qué lleva ese chaleco? En el castillo de la Reina Blanca tiene su morada y aunque... Leer más →