El tango se hizo para hacer el amor. Así, categóricamente. Escuchar a Piazzolla a oscuras, en una cama, es el mejor juego preliminar. Humedece sólo pensar en la cadencia de las notas. Las quejas del acordeón argentino, cuando son arrancadas por una mano firme, se asemejan, sutilmente, a los gemidos de una mujer en celo.... Leer más →
El hechizo, la amenaza… el testamento
En la Alhambra hay tantos misterios que no cabrían todos en los cuentos de Las mil y una noches. Por eso los poetas sufren, en carne propia, los destellos de locura que propicia la arquitectura mística de los árabes. Luis García Montero, quien nació en Granada en 1958, no se escapó al desvarío mágico y,... Leer más →
La caja fuerte
Hace unas noches, registrando el escaparate antiguo que está empotrado en mi cuarto, en busca de un dibujo que no apareció jamás, reencontré mi caja fuerte. Hacía tantos años que no la veía que ya ni me acordaba que existía. Fue una verdadera sorpresa. Ella, mirándome desde su pequeñez, me desafiaba a abrirla, a desenterrar... Leer más →
Castigo divino
En los tiempos de Dante, los casorios no eran a lo porque sí, había que hacer lo que mandaban los padres, la iglesia, el rey… incluso hasta el copón divino -por eso la tasa de infidelidad era tan alta. Sin embargo, según cuenta Marco Denevi, hasta Dios (un tipo omnipotente) podía ser engañado. Uno de... Leer más →
El secreto de Luis García Montero
Nos pusimos de acuerdo. Yo esperaba sin prisa por la esquina, me hacía el despistado, hablaba con el niño y los borrachos, encendía un cigarro o compraba el periódico. Aparenté no verte llegar casi sin prisa, arreglarte un momento en el descapotable, abrir la puerta, subir hasta el segundo. Yo despisté al portero de las... Leer más →
Locuras
Hay locuras que son poesía, hay locuras de un raro lugar. Hay locuras sin nombre, sin fecha, sin cura, que no vale la pena curar... Ella no es de las mujeres que tienen los pies en la tierra: Ann es de las soñadoras. Un soplo de brisa hace volar su imaginación y las luces nocturnas... Leer más →
Muero de ganas
Muero de ganas de matarte el aburrimiento, de besarte los bostezos, de adelantarte las horas. Muero de ganas por tocarte la sonrisa, por cantarle a tus pupilas, por gritarle a tus mejillas. Muero de ganas... Muero de ti.
Miércoles de versos
Lo prometido es deuda... a partir de hoy los miércoles serán de versos. Comenzando por estos, de Sabeli Ceballos Franco (Campeche, México, 1967). Disfrútenlos. VOY Oh, te quiero. Este es el momento de tomar rosas por los tallos, de apretarlos sin un ápice de miedo. De exhalar palabras apretaditas y hacer coreografías con el aliento... Leer más →
Sólo un beso…
Esta es una historia que conmueve… de esas que humedecen los ojos. Yo, sinceramente, se las recomiendo.
por Jorge de Armas

“No vengas con los besos exactos,
yo tengo cambio”
Se llamaba, pongamos que Nancy. Una chica de izquierdas, venezolana, con muchas ganas de comerse el mundo extirpándole a bocado limpio la esencia explotadora al capitalismo. Para completar su educación en el anarco marxismo leninismo, se fue a Cuba a estudiar, pero como la izquierda también se piensa a sí misma como artista, sin voz para cantar, ni habilidad para el dibujo recaló en la Facultad de Artes y Letras, y dos asientos más allá del mío, estudió Historia del Arte.
En ella vi una posibilidad, nunca la amé, nunca me enamoré. Me atraía su tez amulatada, más cerca del cobrizo taíno que del afro, sus ojos, negros como el canario de Martí, y la pausa melancólica de su castellano. Me molestaba su pulcritud excesiva, y que hablara mucho justo cuando despertábamos. Me gustaban sus pezones oscuros…
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Que los ruidos te perforen los dientes
Que los ruidos te perforen los dientes, como una lima de dentista, y la memoria se te llene de herrumbre, de olores descompuestos y de palabras rotas. Que te crezca, en cada uno de los poros, una pata de araña; que sólo puedas alimentarte de barajas usadas y que el sueño te reduzca, como una... Leer más →