El posible regalo de un padre

Uno de mis amigos hace poco descubrió que el cáncer le acorta los días. Su corazón se lo recuerda cada vez que le dice Te Amo a su hijo, y a mí se me estruja el mío cada vez que veo su abrazo. Estas letras, que no son ni mías ni suyas, me lo recordaron.... Leer más →

Frichuelos

Cocinar, para mí, es uno de los más grandes placeres. Por supuesto, debe serlo si me gusta tanto comer, pensarán ustedes. Y sí niños y niñas… lo es, muchísimo. Lo que más me gusta hacer es dulces y, no es por nada, pero me escapo. Sé hacer natilla, flan, panetelas, torrejas, pudín, merenguitos y frichuelos... Leer más →

A mi padre

El agua era de cristal, la luna llena y mis pies se vislumbraban a pesar de la hora. La calma de la noche me susurraba tu nombre. No te lo he dicho nunca, pero Varadero es tu segundo nombre. Cada año, cada verano, cada semana, tu imagen es mi primer recuerdo cuando visito playas extrañas,... Leer más →

Su cuento… mi historia

A veces, cuando leo, me apropio de las palabras de otros. Las hago mías. Así poseo (en secreto) miles de historias viejas que transformo y convierto en recuerdos. Este cuento de Galeano no es la excepción. Era suyo hasta que, leyéndolo, lo hice mío. Su abuela ya no es su abuela… ahora es mi ángel.... Leer más →

Rumbo a Ítaca

Lo anuncio públicamente: María ha muerto. Anteayer, mientras un tornado asolaba a Oklahoma, despacio, casi sin hacer ruido, regresó a la mar. Ann volvió a tener el control del barco que navegaban. Y aunque el timón aún le parece grande (recuerden que la rubia es pequeñita), lo mantiene firme. Penélope viaja en la cantina enseñándole... Leer más →

Almacén de memorias

Cada espejo roto cuenta una historia de desamor. Cada copa abandonada, cada papel arrugado... A veces, sin embargo, las historias se duermen en cajas de zapatos viejos. Y se marcan con nombres y se etiquetan con fechas. Hay personas que en su casa tienen hasta estanterías… todas ellas llenas de recuerdos.

La mujer de otro

Andaba sentada en un parque cuando me golpeó en el rostro la historia. Me dió de lleno en el alma. Temblé, como las hojas que arrastra el invierno, y par de gotas frías se deslizaron por mis ojos. Nunca me había sentido una intrusa hasta esa tarde, el tiempo se me escapaba de las manos... Leer más →

12 de marzo

El 12 de marzo del 2010 fue viernes. Uno como otro cualquiera. El día estaba soleado y los planes de una fiesta bullían en mi cabeza. Yo no sabía. A las 10 de la noche, botella en mano, recibí una sorpresa. Mi madre me comunicaba, con voz de ultratumba, que se había muerto mi bisabuela.... Leer más →

He decidido esperarte

He decidido esperarte a orillas de un verso, porque si te menciono, hombre triste, no vuelvo del cementerio. Han pasado tantas estrofas desde aquel comienzo, que el breve haiku antimelancólico que pretendía acunarme, se volvió una desesperada prosa de observatorio. Me acosan los fantasmas del futuro cuando digo tu nombre. Tengo miedo.

El final

A veces las cosas se acaban y no entendemos por qué. A veces simplemente se terminan. Otras veces, quizás las menos, el final llega porque es lo adecuado, porque es lo que dicta esa “conciencia” que de vez en cuando perdemos y se empeña en aparecer justo cuando menos la necesitamos, o lo que es... Leer más →

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