Palabras

A veces se me esconden en los dientes y se niegan a salir. Otras veces, quizás las menos, mis manos las conjuran y se convierten en papel. …Antes que tú poblaron la soledad que ocupas, y están acostumbradas más que tú a mi tristeza…

Hombres sin miedo

Los sepultureros son hombres sin miedo… y sin escrúpulos. Hurgan entre los muertos con sus manos limpias no tan limpias y juegan con la cordura de los vivos. Los sepultureros no le tienen miedo a la muerte. Entran en las bóvedas oscuras bajo promesas de alcohol y arrebatan con alevosía cualquier rastro de nostalgia que... Leer más →

La ventana

De vuelta a casa, cuando el humo de los cigarrillos me envuelve en una nube gris, desaparezco. Me cubren la escapada minutos silenciosos que se le corren al tiempo. La ventana de mi cuarto no hace ningún sonido cuando me marcho. Es mi cómplice.

Hincha blaugrana

Canta Sabina “Motivos de un sentimiento” y yo, coreándole, le robo las palabras (incluso cuando su canción no sea para mi equipo). Aquí me pongo a contar motivos de un sentimiento que no se puede explicar. Y eso que no doy el tipo de hincha rapado y violento, pero que gane mi equipo… Lo confieso,... Leer más →

Lección de dialéctica

Según Johann Gottlieb, del sujeto se deriva todo. Él afirma que el yo engendra por oposición el "no yo" y ambos están subordinados a un principio de unidad total. Hegel, en cambio, clama que "Todo lo real es racional y todo lo racional es real". Por supuesto, para Karl Marx, el concepto de dialéctica aplicaba... Leer más →

Pulgarcita

A veces quisiera ser pequeña como Pulgarcita y agarrarme por las tardes a algún pétalo de flor. Volar entre los claveles con sólo un soplo de viento, y robarme de las nubes un tenue rayo de sol. A veces esta agonía de sentirme tan inmensa me lleva hasta la ventana que comienza en mi balcón.... Leer más →

Irracionalmente

A veces, cuando camino, me imagino las historias de las personas que se cruzan en mi andar. Una vez, sólo una vez, me invadió tanto la tristeza que, en medio de una parada, comencé a llorar. Me dibujé tan detalladamente la vida de aquella mujer que las lágrimas se me salieron solas. No pude hacer... Leer más →

He decidido esperarte

He decidido esperarte a orillas de un verso, porque si te menciono, hombre triste, no vuelvo del cementerio. Han pasado tantas estrofas desde aquel comienzo, que el breve haiku antimelancólico que pretendía acunarme, se volvió una desesperada prosa de observatorio. Me acosan los fantasmas del futuro cuando digo tu nombre. Tengo miedo.

Lágrimas

Cuando el alma se enferma de nostalgia, como muchas veces suele suceder, la sonrisa amaga hacia una esquina y las lágrimas, de una en una, comienzan a escaparse por el dique roto en el que se convierten los ojos. Cada gota salada es un pedazo de sueño que se escurre.

Soy un hámster

Soy un hámster. O al menos eso es lo que me dicen mis amigos. Como, como, como... y no engordo. Ni una libra. ¡Y eso que estoy a dieta desde los 18 años! Desayuno pan todos los días (si pudiera más de uno), almuerzo arroz y frijoles en grandes cantidades y me tomo 3 vasos... Leer más →

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