No te vuelvas, no respires, no empañes el cristal. Arranca de uno en uno tus plateados cabellos. Emborrona de un tirón tus marcadas arrugas. Pero no te vuelvas. Los años sólo se cuentan cuando el espejo los refleja.
Teoría de la felicidad
No se escriben historias de amor cuando se anda feliz, para lograrlo, para crear una obra maestra tipo Romeo y Julieta, hay que estar completamente destrozado. La muerte tiene que andar rondando cerca o el acompañante de turno tiene que ser un (o una) grandísimo(a) hijo(a) de puta. Los romances más hermosos los han escrito... Leer más →
Para alegrarte el día
Te regalo una nube, esta vez porque estás triste. Te doy, envuelta en un lazo rojo, una nube blanca. Es una copia exacta de aquella que me pediste la primera vez que nos encontramos. Prometo solemnemente que no carga lluvia.
Deseos
Tengo deseos de ti, deseos hondos y profundos. Deseos urgentes. Deseos que, en teoría, no deberían albergar las mujeres "decentes", tengo aquellos deseos vedados para gente pura. Desde ahora te lo advierto, no me des entrada. Si me dejas sólo un filo de carne abierta penetraré en tus huesos como un cáncer y desde dentro... Leer más →
Rarezas
-Cuando bebé me chupaba el dedo gordo del pie. -Aprendí a caminar a los 15 meses (según el ortopédico era muy vaga para querer intentarlo antes). -No lloré cuando entré por primera vez a la escuela. -Nunca me gustó jugar a las muñecas. -Me hice la primera fractura montando patines con los varones del barrio.... Leer más →
¿Cuerda?
Si fuese loca, de esas que tienen un certificado médico que demuestra su ausencia de cordura, me encantaría tener momentos histéricos llenos de risa. Como los que presencié ayer: 5 minutos de carcajadas por la libre, en voz alta, del tipo que sobresalta a los vecinos. Risas que llegan porque sí, porque pueden, porque quieren…... Leer más →
A los de arriba
El que me tiró me tiró duro, vaya… durísimo, casi pa’ matarme. Tres infecciones en los riñones, un esguince, dolor de sacrolumbalgia, fiebre, catarro… etc. etc. etc. En un año he tenido más enfermedades que un policlínico municipal. Y graves. Nada de catarritos de media mañana… por poco me da hasta neumonía. Acabé siendo el... Leer más →
Recordando
Sus ojos eran negros, casi azabaches… y tristes, muy tristes. Tenía los ojos más tristes que había visto vivir. La melancolía se le desbordaba en la mirada y no pude más que sucumbir a los lazos de su nostalgia. Las estrellas y el vino tinto fueron el perfecto acompañamiento de un crepúsculo un tanto mágico.... Leer más →
La despedida
María, aquella muchacha pelirroja que le encanta anochecer cerca del mar, ayer se me apareció entre sueños. Sus cabellos, en ocasiones tan luminosos, llevaban el brillo apagado de las estrellas que van a morir. Hace largo tiempo que no se le veía asomada entre la espuma. Las olas de la playa, al verla reaparecer entre... Leer más →
Sueño de primavera
Errante y desnuda atravieso los campos de caña brava. Las hormigas recorren su camino atravesando mi cuerpo y de mis cabellos, ya escasos, mudos pájaros cantores crean nidos multicolores. Las espinas de las zarzas, como liliputienses con armas, me desgarran la piel y los surcos de tierra mojada (que alguna vez manos de hombres cavaron... Leer más →