Tesoro de luz

Éramos un grupo pequeño, de esos que se escapan de las multitudes. Y salimos a sumergirnos en ese río mágico que lleva por nombre Duaba. Nos bañamos en un pedazo de historia- le conté a mi madre al regresar. Recorrimos las mismas piedras que pisaron hombres titanes y nos reímos a carcajadas con la noche... Leer más →

Ser del Sol

A Déborah, que me dio la luz.  Lo confieso, no me gustan los días grises, me da por ponerme a tono. La sonrisa se me congela y un dejo de nostalgia triste comienza a reaparecer. Cualquier canción que hable de amor me desbarata el alma y los ojos comienzan a diluviar con el primer estribillo... Leer más →

El abuelo que nunca conocí

Se nos murió Galeano. Se nos acabó el cuentacuentos simpático que veía lucecitas desde el cielo. Acaparó una nube (como otros tantos ángeles) y ahora nos mira sonriendo. A mí se me murió el abuelo que nunca conocí. Ayer, cuando me dieron la noticia, se me partió el alma a pedacitos. Y lloré, lloré como... Leer más →

Lo que me hace feliz

Dormir -después de un largo período de insomnio- reposando la cabeza en otro brazo. Despertar -después de un largo período de sueño- reposando la cabeza en el mismo brazo.

Te vi…

A veces no hacen falta las palabras. Quizás, como canta Fito: ♫ Todo lo que diga está de más, las luces siempre encienden en el alma...♪

Todavía hay quien prende velas

Ayer se cumplieron exactamente 5 años desde que se fue. Y yo, que usualmente necesito un abrazo por esas fechas, esta vez preferí el silencio. Al acostarme, pensando que sólo yo la había recordado, me sorprendió su mensaje... Hay quien, afortunadamente, no necesita notificaciones.

Aterrizando

Expectativa. (Del lat. exspectātum, mirado, visto). 1. f. Esperanza de realizar o conseguir algo. 2. f. Posibilidad razonable de que algo suceda. 3. f. Posibilidad de conseguir un derecho, una herencia, un empleo u otra cosa, al ocurrir un suceso que se prevée. Vaya, para aterrizar la definición, expectativa es aquella sensación que nos entra... Leer más →

Hipotecar, jamás

Aceptarme, así, toda yo. Aceptarme. Y saber que me equivoco pero también me levanto, y no me importa en la caída destrozarme las rodillas. Yo soy -y me doy- justamente como ves; sin trampas en las esquinas o escondidas mañas de manipulación. No te engaño cuando me confieso. A veces exagero, es cierto, pero nunca... Leer más →

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