Echarse al mar en un barco pequeño y ver cómo se va alejando la tierra (esa franja verde-amarilla que te contiene) es, quizás, una de esas experiencias contradictorias que zarandean el alma. Ahora, mientras me alejo, lloro. Y es un llanto sin lágrimas, uno de esos sollozos tristes que se ahogan en el pecho y... Leer más →
Condicionales
Sin amor Si por lo menos no hubieras dicho que me amabas, si sólo hubieras dibujado con tu mano cabal la mansedumbre de mi cuerpo, si me hubieras asaltado en silencio, como el agua, si hubieras venido a mí como un sonámbulo, todo pulso, y calor, y piel, y lengua. Si por lo menos no... Leer más →
Certezas
No hacen falta ojos para reconocerte. No hacen falta mapas para reencontrarme. Las memorias no se apagan con las culpas. Los recuerdos no se matan con tabaco.
Receta corta para la felicidad
Bailar, como una posesa. Girar en manos anónimas agradeciéndole a la sonrisa de turno que te insinúe los pasos. Bullir. Que el sudor empape el pelo y la nuca mientras se mueven los pies al compás de sus caderas. Bailar… Ausentarse del mundo por unas horas.
Maldito Gordias
Tengo en la cabeza el mágico nudo gordiano que no pudieron desenredar en Frigia los generales que lo intentaron. No me funciona la técnica de Alejandro Magno. Ando por toda Grecia suplicándole a los oráculos una simple profecía. No me responden.
Mis regalos Dardos
Saberme leída es uno de los motivos por los que lleno de olas este pedazo mío. Por eso me alegra tanto descubrirme en voces desconocidas que llegan hasta esta orilla y se atreven a recalar en el muelle. Cierto es que estos Dardos han llegado antes en otras manos e, irrefutable es también, que no... Leer más →
De protagonista
Él, como si me conociera, comienza a escribir de mí. Y se inventa una historia dramática y me dibuja infiel, surrealista... mezquina. Yo, agazapada en mi esquina, lo leo. No es una historia mala la que relata, es una historia triste. Por unos instantes, me juzgo cruel.
Parlamento
Hablar... hasta gastar las palabras, hasta que el silencio sea lo único que quede. Hablar... exorcizar los fantasmas, recortarnos con tijeras las lianas del cuerpo. Hablar... exagerar los errores, disfrutarnos los pecados, confesar las tentaciones. Hablar... Sin buscar el perdón, sin suplicar el perdón, sin demandar el perdón. En silencio.
Divagaciones
En un mundo paralelo estaríamos tú y yo de frente al mar, acostados en la orilla, dibujando las estrellas. En cualquier mundo -que no fuera el nuestro- cosecharía en tu vientre enredaderas y, quizás, hasta reprodujera (de multiplicación de animalitos) en botellas viejas, aquellos cocuyos de los que hablaba en canciones la señora de las... Leer más →
Correspondencia marina
A papá, por sus 55. Hay tantas millas entre nuestros brazos, que no alcanzarían cien vuelos para encontrarnos. Por eso –me dijiste un día- alguien compasivo inventó el teléfono. El/la mar, que tantas alegrías siempre me ha dado, hoy se convierte a mis pies en foco de tristezas. Un año más sin sonrisas, un año... Leer más →