Nunca llegué a pensar que me recordarías en la imagen de un hombre... nunca pasó por mi mente. Sin embargo, en esta foto todo se hace demasiado evidente. Recuérdame, extráñame, pero por favor, regálame más Nutella.
La Kodak
Y ahí estaba él... alto, de ojos negros, con el pelo gris de quien ha crecido en poco tiempo, con la Kodak al hombro (o algún otro tipo de cámara), con la mirada segura, con las manos suaves, con la palabra a flor de piel. También estuve yo... y recorrí con mis manos sus 190... Leer más →
Por segunda vez
Y apareces de las sombras y me buscas, yo que hacía tanto tiempo no veía la luz. Y me ofreces tu cuerpo y me tientas, te me ofreces húmedo, animal. Y yo, que nada busco, te encuentro a cada paso. Te lo vuelvo a advertir: Mis besos matan.
Mil Gracias
Me encontró cuando bajaba de aquella guagua... todo pasó tan rápido que solo pude murmurar un tímido Gracias. Era la primera vez que algo así me pasaba, nunca me lo había dicho un desconocido. La simple pregunta me sorprendió: -Eres Marian? -Sí, por qué? -Yo leo tu blog. Esas han sido las 4 palabras más... Leer más →
Inocencia
Podíamos haberlo tenido todo… Podíamos haber sido felices para siempre. Podíamos habernos casado y tener una familia con 2 niños. Podíamos haber hecho parrilladas y habernos comprado una casa grande. Podíamos haber sido la maestra y el doctor que soñamos siempre. Podíamos haberlo tenido todo… pero crecí y los sueños se me esfumaron.
Cobrando deudas
Me he convertido en acreedora... y me gusta. Incluso tengo varias deudas que cobrar. Las promesas, cuando son bien hechas, se convierten en deudas... y yo cobro en sueños, en besos, o en buenas fotografías. Por eso mismo es que él me debe un beso. De los húmedos, de los mojados... de los que apenas... Leer más →
Cambio de tiempo
Me gustan los días soleados, me suben el ánimo. Los días grises me ponen un tanto melancólica. Como ahora, que escribo tratando de contener unas lágrimas que quieren salir porque sí, porque les da la gana, no tienen ni visa ni pasaporte y aun así intentan escaparse. Ah, pero yo no las dejo. La cabeza... Leer más →
Lo más importante…
A veces llueve y te quiero. A veces sale el sol y te quiero. La cárcel es a veces. Siempre te quiero. (En una prisión en Montevideo). Te quiero por la mañana, porque el Sol me hace recordarte, te quiero en las tostadas que me preparo (en las que no se me queman), imaginando, solo... Leer más →
Ni María ni Ann
Cuando escribo (como ahora) esquivando retratarme, tiendo a confundirme. Al final, a contracorriente, Ann y María me dibujan un poco. Un poquito ángel y otro tanto demonio, como dijera sabiamente aquella personita de 1 metro 20. La Marian que escribe siempre se filtra, algunas veces aún a mi pesar. Las historias se me parecen un... Leer más →
Increíble
a mi padre... como siempre Yo estoy aquí, tú allá… lejos, donde no puedes besarme (al menos no materialmente). Yo estoy aquí, tú allá… lejos, donde las lágrimas se confunden con la nieve. Tú estás allá, yo aquí… lejos, donde la risa se confunde con los gritos. Tú estás allá, yo aquí… lejos, donde... Leer más →