Requerimientos

Un libro bueno, una canción vieja, un vestido rojo, unos tacones altos, un beso mojado, un nomeolvides, (o un clavel) si se da el caso. Un abrazo fuerte, una caricia tierna, una bufanda negra, una botella de vino (tinto de ser posible), una visita nueva, de alguien agradable. Y a ti. Para ser feliz solo... Leer más →

Persecución imposible

Definitivamente... si hoy me persigues me alcanzas. El juego que solíamos utilizar para llevar a cabo nuestros complots  se me hace una 4ta parte de la película Misión Imposible (a no ser que juguemos en cámara lenta). El esguince en mi tobillo derecho a venido a estropearlo todo... se burla descaradamente de mí. Un lunes... Leer más →

Uno menos

Otro deseo cumplido, uno de los más importantes. Un abrazo que vino de la nada... casi sorprendiendo. Un beso inmenso... de los que son secos y húmedos a la vez. Un sueño cumplido... una lágrima seca. Mi padre volvió por unos días y fui completamente feliz. Creo que tendré que tachar otra línea en mi... Leer más →

Un dado de regalo

Un amigo me regaló un dado. Así, como lo leen: un dado. Rojo, grande, cuadrado (sin las esquinas redondeadas)... de terciopelo. En fin, un dado. Qué extraña selección para un regalo.

Decir adiós

A un amor, a un amigo, a mi ángel, a mi madre, a mi padre. Te digo adiós y acaso te quiero todavía... pero te digo adiós. Buesa estaría orgulloso. Te digo adiós y un pedacito de mar se me escurre por los ojos.. pero te digo adiós. Te digo adiós y con un abrazo... Leer más →

Mi regalo

Es un pequeño nomeolvides, violeta, marchito, casi sin verde... es una ramita seca, arrancada al azar de algún jardín floreciente; es casi un asesinato de mi parte... al menos una mutilación. Ahora que lo analizo suena horrible. Sin embargo, apesar de los pesares, no puedo evitar esbozar una sonrisa al pensar que la corté pensando... Leer más →

Una pregunta

Si te dijera que a tu lado el mundo se ralentiza... ¿me creerías? Si te afirmara que te busco en las canciones, y te encuentro; que cuento los minutos para verte; que abrazo la almohada para soñarte; que cierro los ojos para mirarte; que aprieto mis manos para tocarte, que te respiro y te beso... Leer más →

A los 4 vientos

Escucho la música y el cuerpo se me mueve. Las piernas se me van solas y la cara se me transforma. La boca se me abre y la mirada deja de ser dulce para adquirir ese toque de lujuria que la letra me regala. Quizás me vuelvo un poco puta, no lo niego, pero me... Leer más →

A libro abierto

Te leo en los cuentos que no escribiste... en las sonrisas que me ocultaste. Te leo en las dos líneas de ron que te tomaste... en los besos que no me diste. Te leo en la historia de tus viajes... en la mirada cómplice de tus personajes. Te leo y, como siempre, la imaginación me... Leer más →

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