Cuando apareces, así, como al decuido, los cimientos de mi mundo se tambalean, las ideas que me sostienen vuelan de un tirón y la esperanza que me despierta todo lo niega. Luego te vas, también como al descuido... y la tormenta me muestra la desilusión que llega. Esta vez, ante tu despedida, sólo las nubes... Leer más →
Regodeo
No puedo evitarlo, esta vez la autosuficiencia (en este caso super eficiente) se me desborda. La mejor lasagna del mundo (y no me gusta exagerar) salió de mis manos el sábado por la tarde. Fueron 5 horas de cocina y de masacoteos a la pasta... Sí, hice hasta las capitas. No puedo evitar pensar el... Leer más →
Desierto
Los caminantes de aquel desierto contaban siete dunas en el camino. Eran pequeñas elevaciones que interrumpían el trayecto y que, de vez en cuando, en las tormentas de arena, les servían de refugio. Muchos se perdieron en el paisaje... fueron pocos los sobrevivientes.
Carta a Fito… al Páez del concierto.
Te vi, saliste entre la gente a saludar Los astros se rieron otra vez, la llave de mandala se quebró. Nunca había sido una fanática, lo confieso, apenas dos o tres temas rondaban mis oídos... hasta ayer, no se me va a olvidar jamás este 5 de diciembre. Todo lo que diga está de más,... Leer más →
El poema
Hace poco tiempo leí... o me leyeron (que puede llegar a sentirse de una mejor manera) cierto poema que hablaba de ti. Cada línea asomaba al descuido tus pies desnudos, cada verso tus manos, cada rima tus ojos. El punto final se me antojó tu muerte. Ángeles se titulaba.
Impulsos
Hoy quiero que me arranques la piel a tiras, tú sádico, yo masoquista. Quiero que desprendas a mordidas (no puede ser de otra forma) los lunares de mi espalda y que, con tus uñas, las que siempre llevas largas, dejes marcas sangrantes sobre mi pelvis. Hoy quiero que tus manos descuarticen como cuchillos blancos, la... Leer más →
Niños
-Cuando sea grande -me dice el vecinito más pequeño de mi barrio- nadie me va a regañar y decirme que haga lo que no quiera hacer. -Eso dices ahora, Carlitos -le respondo- deja que te llegue la hora de trabajar.
3 años de Mar… de mi pedacito.
Hoy este blog cumple 3 años, me lo recordó WordPress. La verdad es que me sorprendió la notificación y por estas razones quiero compartir lo que para el blog es la vida, sus estadísticas. Aquí estamos ustedes y yo... enlazándonos, haciéndonos amigos. Gracias por las visitas... por las olas.
La noche y tú
Cuando la Luna comienza a desvestirte y las estrellas se te esconden en los ojos, el cielo, por puro pudor, se tapa los ojos. Por eso la noche, cuando te mira, se vuelve negra.
El suicida
El salvavidas lo agarró justo a tiempo, un minuto más tarde y el naúfrago hubiese sido presa de la tormenta. Las personas acumuladas en la orilla aplaudieron con fuerzas, se había llevado a cabo el rescate. Yo nunca les comenté de la carta de despedida que leí anclada en la proa de su bote. Sólo... Leer más →