Los claveles son mis flores porque antes eran las de ella. Y los frichuelos, y los batidos de chocolate. También los cuentos, los escondites, las poesías, y aquella muñeca (de porcelana) que yo no tocaba porque se rompía. Las flores blancas que eran de ella ahora son rojas, pero son mías. Y sus memorias de... Leer más →
La historia de los gorriones
Hace mucho tiempo, cuando los dioses aún existían, ocurrió un gran incendio en el bosque de las aves. Muchas de ellas volaron fuera de las llamas para salvar su vida pero otras, como los pequeñitos gorriones, no quisieron abandonar sus nidos. Mientras las hembras cuidaban las crías en lo alto de los árboles, los machos... Leer más →
Teatro a lágrimas
Ayer fue un día de sorpresas. Grandes, fuertes, inesperadas. Ayer fue un día de teatro. “La pintura y otros lugares”, una creación colectiva del Espacio Teatral Aldaba, inspirada en la obra plástica de Alain Kleinmann, ha sido la obra más emotiva que he visto en estos 23 años. Basada en experiencias personales de los actores... Leer más →
El elixir de la vida
La edad se ve en el rostro y se lleva en el alma… y hoy descubrí por qué. La clave de la juventud es la capacidad de asombro. Cuando nacemos y abrimos los ojos por primera vez todo nos parece nuevo, cada segundo que pasa nos maravillamos por algo y la vida nos parece muy... Leer más →
La niña de los colores
Aquella muchacha veía en colores y por supuesto, como todas las personas que son diferentes, vivía encerrada en un manicomio. Yo la conocí un día que fui a visitar a mi otra abuela y me encantó su manera de ver la vida. Hay locuras preciosas, tan coloridas que no vale la pena volverse cuerdo. Y... Leer más →
El mejor regalo
Un regalo común no serviría, no con Ann. Ella quería más... la distancia era sólo un pequeño obstáculo para alcanzar su objetivo. Yo siempre he oído que las estrellas no regalan su polvo fácilmente, que hay que recogerlo de alguna enana mañanera o de alguna supernova rezagada y, así y todo, es muy difícil. Sin... Leer más →
Cambio de tiempo
Me gustan los días soleados, me suben el ánimo. Los días grises me ponen un tanto melancólica. Como ahora, que escribo tratando de contener unas lágrimas que quieren salir porque sí, porque les da la gana, no tienen ni visa ni pasaporte y aun así intentan escaparse. Ah, pero yo no las dejo. La cabeza... Leer más →
Mi ángel de la guarda
unas letras dedicadas a alguien especial para mí.