A papá, por sus 55. Hay tantas millas entre nuestros brazos, que no alcanzarían cien vuelos para encontrarnos. Por eso –me dijiste un día- alguien compasivo inventó el teléfono. El/la mar, que tantas alegrías siempre me ha dado, hoy se convierte a mis pies en foco de tristezas. Un año más sin sonrisas, un año... Leer más →
Para sembrar un campo
Toda la historia del mundo cabe en un grano de maíz. Y sin embargo los besos (ay, los besos) son tan eternos, que ni mil mazorcas alcanzarían a contenerlos.
Memorias de una puta triste
Eran tan amargos esos recuerdos que un día decidí abrirme las venas con la vieja navaja de mi bisabuelo. La sangre salió negra, como la tinta de tus poemas, y en ella burbujearon algunos versos. Dejar ir, (me escribiste un día) es más que dos palabras en la práctica. Yo ensayé la paradoja y, uno... Leer más →
Nostalgia de un ángel y un banco
En estos días todo el viento del mundo sopla en tu dirección. La Osa Mayor corrige la punta de su cola y te corona con la estrella que guía la mía. Ayer, en una de esas limpiezas generales que siempre hacemos una vez al año, apareció aquel banquito en el que solías encaramarte para llegar al... Leer más →
En cámara lenta
Cerrando los ojos a veces lo veo. Ahí está él, al borde de la cama, con la camisa al hombro y el último botón de los pantalones a punto de saltar. A esta distancia casi puedo sentir su olor al acercarse; es una de esas mezclas de cigarros, libros y alcohol que tanto me han... Leer más →
Miércoles de fútbol y versos
¿Cómo vas a saber lo que es el amor? Si nunca te hiciste hincha de un club ¿Cómo vas a saber lo que es el dolor? Si jamás un zaguero te rompió la tibia y el peroné y estuviste en una barrera y la pelota te pegó justo ahí… ¿Cómo vas a saber lo que... Leer más →
¿Y si de repente se nos acabara el tiempo? Si al llegar hoy a la casa apareciera en el noticiero la imagen urgente de un presentador asustado que grita que se nos viene un meteorito… ¿cuál sería nuestra primera reacción? ¿A quién corriéramos a abrazar? ¿Se colapsarían las líneas telefónicas por miedo o por... Leer más →
Compasión
-¡Yo quiero que me des una serenata! –le dice la novia envalentonada al suplicante muchacho que le extiende el anillo- ¡O me haces una serenata o no hay boda! -Pero mi amor –se excusa el novio- ¿de dónde yo saco unos mariachis a esta hora? Mira… esteee... podemos dejarlo para otro día… los mariachis –farfulla... Leer más →
El problema
Llevo los muslos abiertos apuntándote al alma. Y los labios, las manos y los anhelos. Los ojos, en cambio, están cerrados. He estado rememorando viejas historias y siempre en los sueños se me aparece Lot. ¿Y si te vuelves sal junto a mis pestañas?
Unhappy end
Él me prometió las promesas… las que hablan de sueños y bien de amores. Me prometió las historias y los finales, el velo blanco… el bouquet de rosas. Yo tuve miedo y eché a correr. Eso fue todo.