Sólo un beso…

Esta es una historia que conmueve… de esas que humedecen los ojos. Yo, sinceramente, se las recomiendo.

Avatar de Rafa G. EscalonaEl microwave

por Jorge de Armas

super kiss painting

“No vengas con los besos exactos,

yo tengo cambio”

Se llamaba, pongamos que Nancy. Una chica de izquierdas, venezolana, con muchas ganas de comerse el mundo extirpándole a bocado limpio la esencia explotadora al capitalismo.  Para completar su educación en el anarco marxismo leninismo, se fue a Cuba a estudiar, pero como la izquierda también se piensa a sí misma como artista, sin voz para cantar, ni habilidad para el dibujo recaló en la Facultad de Artes y Letras, y dos asientos más allá del mío, estudió Historia del Arte.

En ella vi una posibilidad, nunca la amé, nunca me enamoré. Me atraía su tez amulatada, más cerca del cobrizo taíno que del afro, sus ojos, negros como el canario de Martí, y la pausa melancólica de su castellano. Me molestaba su pulcritud excesiva,  y que hablara mucho justo cuando despertábamos.  Me gustaban sus pezones oscuros…

Ver la entrada original 514 palabras más

Que los ruidos te perforen los dientes

Que los ruidos te perforen los dientes, como una lima de dentista, y la memoria se te llene de herrumbre, de olores descompuestos y de palabras rotas. Que te crezca, en cada uno de los poros, una pata de araña; que sólo puedas alimentarte de barajas usadas y que el sueño te reduzca, como una... Leer más →

Un poema zurdo

Ella, que siempre estuvo orgullosa de su mano derecha, hace poco renegó de la misma. Demasiados mimos acabaron por volverla estéril. La izquierda, en cambio, le engendró un poema. Y qué poema señores míos!! Qué poema!!  Las cosas más absurdas de una mujer zurda Claro que yo también quise ser princesa y el centro de... Leer más →

Porque hoy es miércoles…

Simplemente por el gusto de imaginarte leyéndolo... Que es miércoles si, lo sé. Pero podría llamarse de cualquier otro modo, porque un día sin ti, es un día cualquiera, ni nombre merece. Incluso creo que debería haber una fosa común para los días que no te encuentro, apilarlos allí al azar. Ni orden alfabético, ni... Leer más →

El posible regalo de un padre

Uno de mis amigos hace poco descubrió que el cáncer le acorta los días. Su corazón se lo recuerda cada vez que le dice Te Amo a su hijo, y a mí se me estruja el mío cada vez que veo su abrazo. Estas letras, que no son ni mías ni suyas, me lo recordaron.... Leer más →

Carilda

A veces la poesía viene y me golpea. Fuerte. Como si de un maremoto se tratara… Y yo me vuelvo ola y me deshago en la orilla. Y no hay marinero que me recoja la espuma. Otras veces, en cambio, arriban los versos en un suspiro. Y me descubren un sueño triste… y me lastiman... Leer más →

A mi padre

El agua era de cristal, la luna llena y mis pies se vislumbraban a pesar de la hora. La calma de la noche me susurraba tu nombre. No te lo he dicho nunca, pero Varadero es tu segundo nombre. Cada año, cada verano, cada semana, tu imagen es mi primer recuerdo cuando visito playas extrañas,... Leer más →

Rumbo a Ítaca

Lo anuncio públicamente: María ha muerto. Anteayer, mientras un tornado asolaba a Oklahoma, despacio, casi sin hacer ruido, regresó a la mar. Ann volvió a tener el control del barco que navegaban. Y aunque el timón aún le parece grande (recuerden que la rubia es pequeñita), lo mantiene firme. Penélope viaja en la cantina enseñándole... Leer más →

Almacén de memorias

Cada espejo roto cuenta una historia de desamor. Cada copa abandonada, cada papel arrugado... A veces, sin embargo, las historias se duermen en cajas de zapatos viejos. Y se marcan con nombres y se etiquetan con fechas. Hay personas que en su casa tienen hasta estanterías… todas ellas llenas de recuerdos.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑