A ponerse las botas

Me puse las botas –de la manera más literal posible. Me calcé un par color aceituna y salí a comerme la Habana. ¿Por qué? Pues muy simple... las botas son, dándole un uso sentimental a la palabra: rudas. Usarlas te hace sentir como si todo el poder del mundo cupiera bajo esas suelas toscas. La... Leer más →

Consejos sanos

Soy un racimo de uvas y aguanto como puedo este oleaje creciente de mi boca aguijoneándome al sol. Hasta que estallo. No me exhumen las palabras muertas, las que se pierden su fin tuvieron. Estas que me brotan fuertes no las controlo. Sólo yo tengo la llave de la mazmorra. No embistan las murallas que... Leer más →

Apología de la alimentación

Yo tengo dos teorías acerca de la carne y los vegetales. Sí, no se asombren, he tenido que desarrollarlas en base a establecer una justificación ¿lógica? y cortante ante los numerosos detractores de mi sistema alimenticio. La primera es la más simple: ante la indagación constante de aquellas personas con sobrepeso que no entienden cómo... Leer más →

Reflejo nocturno

Ella tenía en su espalda la Vía Láctea, cada lunar se le volvía estrella. En su cuerpo, convertido en cielo, se mostraban orgullosas las constelaciones griegas. Orión, por ejemplo, exhibía vanidoso su cinturón dorado en tanto apuntaba con su flecha a Casiopea, que lloraba desconsolada a causa de las Nereidas. Castor y Pólux (par de... Leer más →

Don’t tell, don’t lie

Así, tan simple como eso, a veces es mejor callar. Ya lo dijo el apóstol: "En silencio ha tenido que ser, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas..."

Mis regalos Dardos

Saberme leída es uno de los motivos por los que lleno de olas este pedazo mío. Por eso me alegra tanto descubrirme en voces desconocidas que llegan hasta esta orilla y se atreven a recalar en el muelle. Cierto es que estos Dardos han llegado antes en otras manos e, irrefutable es también, que no... Leer más →

Fatalidades

Un beso que dure media jornada. Un beso eterno. Un beso lágrima. Un beso ola, un beso naufragio, un beso barco. Un beso oasis. Un beso mío.

De protagonista

Él, como si me conociera, comienza a escribir de mí. Y se inventa una historia dramática y me dibuja infiel, surrealista... mezquina. Yo, agazapada en mi esquina, lo leo. No es una historia mala la que relata, es una historia triste. Por unos instantes, me juzgo cruel.

La locura y Subiela

A veces uno lee un texto que no es nuevo en un libro nuevo (o un libro regalo), y ese texto revolotea en la memoria y uno no sabe en dónde nació. Yo me acuerdo muy bien de este. Nació hace un año, en una de esas visitas tristes a la web. Hoy, sin embargo,... Leer más →

All we need..

Los parques son el refugio verde de los enamorados, el pretexto ingenuo de las primeras citas e incluso el final sereno de mil historias. Hay –por supuesto- parques camas, parques encuentros, besos árboles, besos estrellas, bancos rupturas, marcas de arena… en fin, todo un universo de cuentos y leyendas. El de ellos, aunque no me... Leer más →

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