Anochecía

Lo encontré casi al azar en una de esas discos que solíamos frecuentar. Hace mucho tiempo que no lo veía (¿Tal vez un siglo? Acaso. Acaso un poco menos: noventa y nueve años. ¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma un tiempo enorme, enorme, enorme). Se encontraba cerca de la barra, como casi siempre,... Leer más →

La confesión de María

María no quería quedarse sola ese lunes y él le había invitado a pasar la noche juntos. Según lo que me cuenta... y si le hacemos caso a María, la invitación valió totalmente la espera.

Una pregunta

Si te dijera que a tu lado el mundo se ralentiza... ¿me creerías? Si te afirmara que te busco en las canciones, y te encuentro; que cuento los minutos para verte; que abrazo la almohada para soñarte; que cierro los ojos para mirarte; que aprieto mis manos para tocarte, que te respiro y te beso... Leer más →

Los pulpos y yo

Si existen pulpos yo quiero uno, o unos cuantos, depende de su funcionalidad. Y los quiero parecidos a los que visitan a Carlota, conozco varias personas que se alegrarían de tenerlos de mascotas. Que conste que sólo me quedaría con uno, los otros los regalaría… al fin y al cabo… cada uno tiene 8 brazos.... Leer más →

No demores

Te espero. Tú sabes que te espero. Yo sé que sientes que te espero... Sé que hueles que te espero. Recuerda que aquí estoy... confundiéndote en otros cuerpos, oliéndote en otras manos, besándote en otros labios, anhelando tus caricias, escuchando tus palabras... sufriendo tu ausencia, amando tu recuerdo. Te espero. No olvides que te espero.

En tu ausencia

Te necesito, te busco, te deseo... Susurro tu nombre y la piel se me eriza. El calor entre mis piernas quema, la humedad en mis muslos se hace visible...  El deseo toma el control de mis manos y me acaricio, no puedo controlarme. El primer contacto es leve, casi no lo siento, las uñas trazan... Leer más →

El país de Nunca Jamás

¡Cuánto diera por volver a soñar con Peter!... hace años que su sombra no visita mi cuarto. Desde que dejé de creer en las hadas, Campanita se ha vuelto débil y no puede viajar. Y como a Peter no le gusta dejarla sola (ya saben, Campanita es muy traviesa), no viene a visitarme. No importa... Leer más →

Fantaseando

Las palabras susurradas al oído hacen que su piel hierva, sus piernas se entrecruzan y sus labios se entreabren buscando contacto. La voz que le habla es fuerte, de las que se desean, de las que ponen a volar la imaginación. La seda, lo que queda de su camisón, cae en silencio al suelo y... Leer más →

Too many days

Cuando la tristeza se instala es difícil sacarla afuera, es una ocupa. Llega sin que la invites y se queda hasta que ella entienda. No te deja trabajar, te distrae, y para colmo de males, te hace compañía donde quiera que vayas... no te deja vivir (esto último casi literalmente). Como huésped indeseado ocupa la... Leer más →

Blog de WordPress.com.

Subir ↑