A veces quisiera ser pequeña como Pulgarcita y agarrarme por las tardes a algún pétalo de flor. Volar entre los claveles con sólo un soplo de viento, y robarme de las nubes un tenue rayo de sol. A veces esta agonía de sentirme tan inmensa me lleva hasta la ventana que comienza en mi balcón.... Leer más →
Irracionalmente
A veces, cuando camino, me imagino las historias de las personas que se cruzan en mi andar. Una vez, sólo una vez, me invadió tanto la tristeza que, en medio de una parada, comencé a llorar. Me dibujé tan detalladamente la vida de aquella mujer que las lágrimas se me salieron solas. No pude hacer... Leer más →
Uno sólo…
Para seguir tus pasos es precisa una guitarra. Cada cuerda que pulse me llevará a tus huesos, cada clavija rota me mostrará tus manos. Sólo necesito un roce para que me crezcan alas.
Bienvenido el fuego
Allá, lejos, en el mundo de las Marías, el fuego no existe. La luz es apenas una brisa dulce que refresca la noche y las velas, tan úṫiles aquí en la Tierra, se usan solamente con fines decorativos. Cuenta la leyenda que por eso Juana (aquella francesa que llevaba un Arco en su apellido), verdadera... Leer más →
Metafóricamente hablando.
"La insoportable levedad del ser", de Milán Kundera, es uno de esos libros que se hacen necesarios. Narra historias de amor, sexo, traiciones, muerte... narra la vida. Cada línea se convierte en reflexión y cada historia se graba en la memoria. Yo, para no ser egoísta, he querido compartir una pequeña porción del libro. Espero... Leer más →
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Vendo sonrisas y lágimas agridulces. A sueño el paquete. Ideales para todo tipo de personas.
Pobres no brujas
La ventaja que tiene ser bruja es que, a pesar de lo que cuentan los libros, podemos burlarnos libremente de aquellos que intentan eliminarnos con fuego. Lucifer, con su inmensa sabiduría, nos legó la antorcha de Prometeo. La Inquisición, por falta de verificaciones, rostizó a muchas inocentes.
El molino
La última vez que se supo de él fue en aquella historia de Don Quijote. Andaba haciéndose pasar por gigante y, en plena demostración de tamaño, rompía la endeble lanza del pobre dueño de Rocinante. Sugún las malas lenguas, la demanda de Sancho por daños colaterales lo declaró en bancarrota. Ahora se gana la vida... Leer más →
Impulsos
Hoy quiero que me arranques la piel a tiras, tú sádico, yo masoquista. Quiero que desprendas a mordidas (no puede ser de otra forma) los lunares de mi espalda y que, con tus uñas, las que siempre llevas largas, dejes marcas sangrantes sobre mi pelvis. Hoy quiero que tus manos descuarticen como cuchillos blancos, la... Leer más →
El suicida
El salvavidas lo agarró justo a tiempo, un minuto más tarde y el naúfrago hubiese sido presa de la tormenta. Las personas acumuladas en la orilla aplaudieron con fuerzas, se había llevado a cabo el rescate. Yo nunca les comenté de la carta de despedida que leí anclada en la proa de su bote. Sólo... Leer más →