Tú y yo somos uno. Con mis achaques y dolores milenarios y tus antiquísimas y cínicas maneras de reír. Somos uno. Y temblamos de miedo al comprobarlo. Como aquellas gelatinas de fresa que me servía mi mamá de postre los lunes. Somos la mezcla perfecta de la paleta de colores, la melodía que cantaba la... Leer más →
Finales Felices
Ese momento en el que Eric besa a la sirenita Ariel, o el otro como-se-llame besa a la princesa Aurora, o Estetuniño besa (en un féretro ¡pa su madre!) a Blancanieves, ahí es cuando yo me pregunto, ¿quién coño parió a Walt Disney? Lo que me desespera más todavía es que, a los 5 años... Leer más →
La despedida
María, aquella muchacha pelirroja que le encanta anochecer cerca del mar, ayer se me apareció entre sueños. Sus cabellos, en ocasiones tan luminosos, llevaban el brillo apagado de las estrellas que van a morir. Hace largo tiempo que no se le veía asomada entre la espuma. Las olas de la playa, al verla reaparecer entre... Leer más →
Sueño de primavera
Errante y desnuda atravieso los campos de caña brava. Las hormigas recorren su camino atravesando mi cuerpo y de mis cabellos, ya escasos, mudos pájaros cantores crean nidos multicolores. Las espinas de las zarzas, como liliputienses con armas, me desgarran la piel y los surcos de tierra mojada (que alguna vez manos de hombres cavaron... Leer más →
En Wonderland
El sombrerero de Alicia siempre tuvo gracia para crear nuevos diseños. Los bombines negros fueron sus delicias y luego los sombreros de mago le hicieron publicidad. Nunca llegó a la Tierra a causa de sus modelos. Los benditos conejos siempre acababan decapitados por la maldita reina de corazones.
En el mundo al revés
Aquellos ojos estaban mudos de asombro. Y sus manos… aquellas manos largas, temblaban bajo los mechones de labios rojos. La nariz veía en blanco y negro y el oído, para no ser menos, cantaba nanas infantiles. Lo único que escapó a la locura fue la boca… que, como en las historias clásicas, terminó la noche... Leer más →
El gato de Cheshire
El gato de Cheshire sonreía siempre porque, antes de conocer a Alicia, la Mona Lisa le había revelado su secreto.
Ángeles caídos
Cuando aquella tarde se abrió el cielo y un haz de luz descendió sobre la Tierra, el mar acalló su acostumbrado rumor y recogió entre sus olas a los ángeles heridos que caían de las nubes. La orilla rocosa se volvió arena al tocar las alas desvaídas y cada aro dorado se deshizo en gotas... Leer más →
La invasión
Ayer descubrí musarañas en mi cuarto. Andan dos rondando la vela negra que nunca enciendo y una tercera se ha hecho, con una de mis medias, una hermosa camita de almohadas blancas. Hoy, espiando entre las cortinas, constaté que las de la vela son amarillas y se pasan la noche entera jugando a prenderle fuego... Leer más →
Armagedón
Cuando se acaba el mundo lo único que queda es hacer el amor. Por eso Noé creó el arca. Por eso él me mira desde aquella esquina y sus manos recorren mis deseos. Cuando se acaba el mundo, como ahora que la lluvia amenaza con inundar su cuarto, él llega a ponerlo todo patas arriba.... Leer más →