Anoche soñé que vivía en una ciudad sin mar, rodeada de inmensos edificios plateados. Me desperté llorando. No pude, por supuesto, evitar acordarme de los que ya no están y (aunque parezca imposible) una parte de mi sintió pena por ellos. Sé que a muchos esta historia nostálgica de olas y arenas les parecerá un... Leer más →
Mensaje
Escribe Thomas Bailey Aldrich: Una mujer está sentada sola en una casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta. Yo me asusto...
Mi #Cake4Kako
Sé que con esta foto me meto en camisa de once varas porque, en la vida real, ¿a quién se le ocurre regalarle una imagen a un tipo que dedica su vida a estar detrás de la cámara? sólo a mí, que parece que me caí de la cuna cuando chiquitica. En fin... Lo que... Leer más →
Dejar ir…
Por estos días ando llenándome de valor para decidir qué libros soltar en la masiva convocación que le ha dado vuelta a las redes. La verdad es que separarme de uno de mis niños me va a costar trabajo, sin embargo, como me recordaba una amiga, a veces hay que dejarlos volar para que no... Leer más →
Sueño de amanecer
Él me contaba que allá, a lo lejos, veía el cielo menos azul, que el mar era gris y sin olas y que en las noches se preguntaba si sus estrellas serían las mismas que me dormían. La primera que aparece –me escribía en sus cartas- tiene tu nombre. Y yo… que en cada respuesta... Leer más →
La deuda eterna
Le debo a Maikel un tercio de mi vida… le debo la poesía. Él fue quien, con esa gigantesca sensibilidad que lo caracteriza, me presentó a los poetas antiguos. Yo tendría apenas unos 12 ó 13 años cuando comenzamos la tradición: al menos 2 veces a la semana nos escabullíamos del mundo y, mientras él... Leer más →
Y si…
Ahora mismo, mientras escribo, me acecha el fantasma triste de una mujer de época. Ella se acerca, sigilosa, y me susurra que es mi futuro. Mi cuerpo tiembla. Le tengo un miedo terrible a volverme loca.
Las manos largas
Tengo que confesarlo, las manos largas son mi fetiche. Incluso una vez, hace ya algún tiempo, comencé a salir con un hombre sólo por sus manos. La manera en que el cigarrillo se gastaba entre sus dedos me fascinaba, era como ver consumirse una hoguera en el horizonte… Así de largas eran sus manos. Todavía... Leer más →
Hoy
Hoy quiero ser en tu boca la fruta prohibida de Adán y Eva… Siempre he notado que te comes lentamente las manzanas.
Cualquier amor es amor bueno
Hoy no quiero regalarle odas a la tristeza ni dedicarle un minuto a la agonía. Hoy le regalo un poema de amor a mi sombra y le sonrío cómplice al autor. Al fin y al cabo de bravo este tiene solamente el nombre. Cuando estemos de nuevo con nosotros Cuando estemos de nuevo con nosotros... Leer más →