Vivir sin mar

Anoche soñé que vivía en una ciudad sin mar, rodeada de inmensos edificios plateados. Me desperté llorando. No pude, por supuesto, evitar acordarme de los que ya no están y (aunque parezca imposible) una parte de mi sintió pena por ellos. Sé que a muchos esta historia nostálgica de olas y arenas les parecerá un... Leer más →

Dejar ir…

Por estos días ando llenándome de valor para decidir qué libros soltar en la masiva convocación que le ha dado vuelta a las redes. La verdad es que separarme de uno de mis niños me va a costar trabajo, sin embargo, como me recordaba una amiga, a veces hay que dejarlos volar para que no... Leer más →

Mi sangre fría

Me acabo de leer A sangre fría, de Truman Capote y he resuelto que si bien no tengo los impulsos criminales necesarios para eliminar a alguien simplemente por el gusto de arrebatar una vida, me solidarizo bastante con los asesinos. Y es que lo maravilloso que tiene el libro es precisamente esto: los protagonistas no... Leer más →

Y si…

Ahora mismo, mientras escribo, me acecha el fantasma triste de una mujer de época. Ella se acerca, sigilosa, y me susurra que es mi futuro. Mi cuerpo tiembla. Le tengo un miedo terrible a volverme loca.

Suertita

La buena suerte es de color verde clarito… por eso se nos pierde tanto. Niña al fin, le gusta esconderse tras las maticas y asustar a los viajeros apareciéndoseles un instante. A veces, teniéndola de frente, algunos caminantes no la reconocen y ahí es cuando Suertita, que no entiende de almas miopes, se espanta  y... Leer más →

Incoherencias coherentísimas

Allá arriba a alguien le ha dado por jugar con el destino, lo coje, lo cambia de lugar, lo sube, lo baja... lo pone viejo. Nada, que se pasa la tarde entretenido. Ya me tiene muy cansada el jueguecito ese. Y más cuando los hilos que corta siempre son los míos.

Un vicio romántico

Así, como quien no quiere la cosa, él me presentó el pretexto perfecto... la excusa poema. Fumo -explicaba- porque el cigarro me hace sentir menos solo.

Cómo llorar en escena

Este post es un regalo, atravesó mil países y se acurrucó en mis manos encondiéndose del olvido. Ana Istarú, costarricence nacida en San José, me lo presentó. Cómo llorar en escena Es un arte. Se aprende con dificultad, al cabo de los años. Para tal fin, el aprendiz de llanto debe, entre otras cosas, haber... Leer más →

El mundo visto a través de un pentagrama

Si tuviese que elegir a qué género musical parecerme creo que, con muchas dudas, elegiría al jazz. Conozco personas blues, que emanan el aire nostálgico de los 40, que sufren en voz baja, como las notas de un saxo, que lloran al estilo de las armónicas viejas y que hacen de la melancolía un estilo... Leer más →

Ser o no ser

Entre María y Ann se coló me coló una duda. Ann (la rubia, la dispuesta) defendía a capa y espada la fidelidad. María, por supuesto, militaba del otro bando. Hoy reproduzco íntegramente las razones de la pelirroja. Quizás otro día les detalle las de Ann. Soy infiel, irreverentemente infiel, sin complejos ni dudas. Soy infiel... Leer más →

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