El caminante

Él camina triste, melancólico… arrastrando sus sueños sobre la arena. Con su equipaje al hombro, lleno de antiguas dudas, viaja. Lentamente camina. Las olas, a su paso, eliminan sus tristezas.

La religiosa

Ella cree (cuando le conviene) en las señales y clichés de otros tiempos. Consulta poemas lúcidos antes de salir a la calle y jamás cierra los ojos sin persignarse un cuento. Su templo, lleno de libros, la absuelve de cada verso.

Frichuelos

Cocinar, para mí, es uno de los más grandes placeres. Por supuesto, debe serlo si me gusta tanto comer, pensarán ustedes. Y sí niños y niñas… lo es, muchísimo. Lo que más me gusta hacer es dulces y, no es por nada, pero me escapo. Sé hacer natilla, flan, panetelas, torrejas, pudín, merenguitos y frichuelos... Leer más →

La mujer triste

Esa mujer que camina Arrastrando Lentamente Sus tacones Rojos Me recuerda a alguien. Esa cara melancólica Y esas manos Largas Blancas Duras Ya las había visto En alguna parte. Sus piernas Largas Sin final Desaparecen Bajo el borde de un vestido Que no es ni corto Ni largo. Sólo alegre Colorido Que le sienta bien... Leer más →

A mi padre

El agua era de cristal, la luna llena y mis pies se vislumbraban a pesar de la hora. La calma de la noche me susurraba tu nombre. No te lo he dicho nunca, pero Varadero es tu segundo nombre. Cada año, cada verano, cada semana, tu imagen es mi primer recuerdo cuando visito playas extrañas,... Leer más →

Su cuento… mi historia

A veces, cuando leo, me apropio de las palabras de otros. Las hago mías. Así poseo (en secreto) miles de historias viejas que transformo y convierto en recuerdos. Este cuento de Galeano no es la excepción. Era suyo hasta que, leyéndolo, lo hice mío. Su abuela ya no es su abuela… ahora es mi ángel.... Leer más →

Rumbo a Ítaca

Lo anuncio públicamente: María ha muerto. Anteayer, mientras un tornado asolaba a Oklahoma, despacio, casi sin hacer ruido, regresó a la mar. Ann volvió a tener el control del barco que navegaban. Y aunque el timón aún le parece grande (recuerden que la rubia es pequeñita), lo mantiene firme. Penélope viaja en la cantina enseñándole... Leer más →

Espejos

Para enfrentar tormentas me lo regalaron… llegó en medio de un naufragio y decidió hacerle compañía a cierta isla perdida que se ha anclado en mis recuerdos. Mi abuela decía que los espejos son caminos secretos que llevan alma; y por eso uno no debe mirarse demasiado en ellos, porque puede perderse. ¿Quién sabe? Quizás... Leer más →

Ella baila

María baila entre los espejos mientras Ann pretende atrapar el tiempo. María baila. Se mueve a través de las porcelanas chinas y las cortinas de organdí. Baila. El mundo a su alrededor se disipa. Los niños crecen, las mujeres se hacen viejas, las cortinas se deshilachan. A ella no le importa. Baila. El fuego de... Leer más →

Almacén de memorias

Cada espejo roto cuenta una historia de desamor. Cada copa abandonada, cada papel arrugado... A veces, sin embargo, las historias se duermen en cajas de zapatos viejos. Y se marcan con nombres y se etiquetan con fechas. Hay personas que en su casa tienen hasta estanterías… todas ellas llenas de recuerdos.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑