Sonó la música y bailé despojándome de los absurdos complejos del color de la piel. Los tambores movían mis caderas y las congas me estremecían los hombros. La saya, alada, con vida propia, rozaba con sus pliegues las manos que, enloquecidas, acariciaban el cuerpo de arriba abajo. El pelo se escapaba, enmarañado y rubio, de... Leer más →
De luto
Hoy me salen letras tristes, como boleros viejos. Hoy me salen del alma lágrimas. La luna amaneció en mis pupilas y la noche no quiere dejar salir al Sol. El bulevar de los sueños rotos no lleva ponchos con musas. Las amarguras se han vuelto amargas. Hoy que la risa se vuelve llanto, lloro la... Leer más →
La despedida
María, aquella muchacha pelirroja que le encanta anochecer cerca del mar, ayer se me apareció entre sueños. Sus cabellos, en ocasiones tan luminosos, llevaban el brillo apagado de las estrellas que van a morir. Hace largo tiempo que no se le veía asomada entre la espuma. Las olas de la playa, al verla reaparecer entre... Leer más →
¿Cómo?
El concierto de Santiago Feliú fue impresionante. Él, como en su casa, repetía temas y yo, como casi siempre, comenzaba a llorar con sus canciones (no con todas, por supuesto). Una bandera gigante era el atrezo del escenario. Una bandera, cuatro guitarras y un piano. Las luces, sencillas, creaban un efecto mágico y la batería... Leer más →
… y llevan 50 años
Sus sonrisas y su historia me hicieron volver a creer en el amor. Aquellas miradas tiernas y dulces convencían, dibujaban corazones en las nubes y trazaban en el cielo las líneas que dejan los hombres enamorados. No pude menos que rendirme a la evidencia. El verdadero amor sí existe… incluso los de cuentos de hadas.... Leer más →
Amaneciendo
-Y vieron salir el sol aquella mañana. De un lado el mar, del otro, una ciudad semidormida. El muro del malecón les regaló el camino y, tomados de la mano, se lanzaron si dudas a través del abismo. Los pescadores que me contaron la historia hicieron de aquel sueño una leyenda. Todavía buscan, antes de... Leer más →
Papá
Lo único que me duele de no estar presente es precisamente la agonía de no verte.
Armagedón
Cuando se acaba el mundo lo único que queda es hacer el amor. Por eso Noé creó el arca. Por eso él me mira desde aquella esquina y sus manos recorren mis deseos. Cuando se acaba el mundo, como ahora que la lluvia amenaza con inundar su cuarto, él llega a ponerlo todo patas arriba.... Leer más →
Éxodo
Eran cientos y cientos de botes. De remos, de velas… de papel. Una fila compacta de prófugos que volvía a echarse a la mar. La calma de las olas los había decidido y, con paso sigiloso, surcaban las lágrimas de sal de la Tierra. Yo los vi partir… llevaban en el mástil las velas negras... Leer más →
Aquel crepúsculo…
Las olas rompían con furia en aquel malecón añejo que protegía a la ciudad de un ataque divino; la espuma bañaba las rocas de la orilla y el faro, a lo lejos, proyectaba una luz guía. La tarde no alcanzó para soñar historias, para descubrir secretos, para concretar los besos… Sin embargo, la mar, con... Leer más →