La búsqueda

A veces una se lanza, en paracaídas, y el cielo se ve precioso desde la altura. Otras veces, sin embargo, este se nubla, de repente, y el aterrizaje se hace forzoso. Miles de paracaidistas pierden la vida en la travesía.

La mujer de otro

Andaba sentada en un parque cuando me golpeó en el rostro la historia. Me dió de lleno en el alma. Temblé, como las hojas que arrastra el invierno, y par de gotas frías se deslizaron por mis ojos. Nunca me había sentido una intrusa hasta esa tarde, el tiempo se me escapaba de las manos... Leer más →

El santo

Con toda esta algarabía formada en las redes sociales -me dice una amiga- no puedes quedarte atrás. Toma, aquí te paso un cuento de Benedetti. Perdónenme ustedes si les parece poco religioso. Un santo milagroso. Eso era. Las beatas del pueblo juraban que lo habian visto sudar, sangrar y llorar. Desde la capital una agencia... Leer más →

El final

A veces las cosas se acaban y no entendemos por qué. A veces simplemente se terminan. Otras veces, quizás las menos, el final llega porque es lo adecuado, porque es lo que dicta esa “conciencia” que de vez en cuando perdemos y se empeña en aparecer justo cuando menos la necesitamos, o lo que es... Leer más →

What if…

¿Y si hiciéramos entre todos una máquina contra el olvido?... o mejor, una que permita olvidar. ¡Podríamos subir la patente a Amazon y volvernos millonarios! ¿Quién no la compraría? Todos tenemos algo que queremos olvidar. Yo, la muerte de mi abuela, mi padre la de su madre, el nieto del vecino la de su perro... Leer más →

Por vanidosa

La estatua de la República de Cuba, la majestuosa escultura de bronce laminado en oro de 22 kilates, que mide alrededor de 17 metros (incluyendo su base de mármol ónix antiguo egipcio), anda en estos días rodeada de constructores. Sus esquinas se quebraron al enterarse, por boca de unos transeúntes, que el Buda de Oro... Leer más →

Regodeo

No puedo evitarlo, esta vez la autosuficiencia (en este caso super eficiente) se me desborda. La mejor lasagna del mundo (y no me gusta exagerar) salió de mis manos el sábado por la tarde. Fueron 5 horas de cocina y de masacoteos a la pasta... Sí, hice hasta las capitas. No puedo evitar pensar el... Leer más →

Impulsos

 Hoy quiero que me arranques la piel a tiras, tú sádico, yo masoquista. Quiero que desprendas a mordidas (no puede ser de otra forma) los lunares de mi espalda y que, con tus uñas, las que siempre llevas largas, dejes marcas sangrantes sobre mi pelvis. Hoy quiero que tus manos descuarticen como cuchillos blancos, la... Leer más →

Niños

-Cuando sea grande -me dice el vecinito más pequeño de mi barrio- nadie me va a regañar y decirme que haga lo que no quiera hacer. -Eso dices ahora, Carlitos -le respondo- deja que te llegue la hora de trabajar.

No estés triste

Para ti y para nadie más se ha inventado el mar. Las olas se hicieron para absorberte las lágrimas y la espuma para lavarte los cabellos. Por eso tus ojos son del color de las algas y tu boca asemeja corales de fuego. Para ti y nadie más se abrieron las entrañas de la tierra... Leer más →

Blog de WordPress.com.

Subir ↑