Su primera vez

Éramos dos adolescentes y no sabíamos mucho. La ingenuidad que asomaba en su mirada era escalofriante, sin embargo, la seguridad que emanaba su piel me instigaba a continuar las caricias, los besos… Sucedió: una tarde como otra cualquiera hicimos el amor… … yo fui su primera vez.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑