Llueve. Y la verdad no me gusta. El cielo se encapota y parece que los de arriba están furiosos con los de abajo. Yo tengo miedo. La lluvia, de un modo u otro, me pone triste… medio nostálgica. Siempre me han parecido lágrimas esas gotas frías.
Ahora, afortunadamente, nadie me mira, puedo buscarlo. Seguro andará debajo de alguna cama; los truenos, cuando son fuertes, lo sobrecogen.
Eso tienen de malo los recuerdos tiernos. Cuando cae una tormenta… se desdibujan.
Excelente!!! Saludos desde Caracas!!!!!!
Muchas gracias Sherabgyatso… se hace lo que se puede 🙂
Hay mucha reminiscencia de esos miedos infantiles que todavía podemos experimentar de adultos…
Me ha gustado mucho.
En tus letras trasluces ese estado de ánimo. Cuando salga el sol, desata tu venganza.
Están bien eso del enfado de los de arriba. Me encantó.
Un beso, Mar
Pues eso de la venganza y el sol está genial… seguro te robo la frase para algún que otro post.
Beso y gracias por la visita.
Un beso para ti.
A mi no me disgusta la lluvia, será que me gusta la dulce melancolía que atisbo en cada gota caída.
Besos.