… y quise hundirme en lo profundo de un jamás, pero me elevan con sus alas los tal vez…
La esperanza es un bichito de color verde claro parecido a un cocuyo. Lo sé porque de vez en cuando se aparece por mi casa para estropear el árbol de realidad que tanto trabajo me cuesta sembrar.
A veces, cuando entra, solo mordisquea las hojas; sin embargo, si uno no se cuida y lo deja libre puede llegar a arruinar hasta las raíces del árbol.
Es una plaga que por mucho que extermines siempre vuelve a aparecer.
Creo que esta vez voy a tratar de hablarle (sí, ellos te entienden, pero no te hacen caso) y rogarle que no se coma todo mi arbolito… todavía es tan pequeñito…
Estaba leyendo tu comentario respecto de la esperanza.
Me quedé en «creo que esta vez voy a tratar de hablarle».
Y me quedé ahi porque yo utilizo una forma de vida (y tecnica de trabajo en consultorio) que se llama Focusing, en donde entre otras cosas, «acompañamos», «estamos» con lo que está ahi, con lo que aparece, pues con esta «compañia» que le damos a lo que está ahi vivo, tiende a producir cambios y proceso.
Solo eso.
Un saludo.
Alejandro
no todas las plagas producen efectos negativos, a veces esas mordidas de esperanzas son tan necesarias para crear una realidad mas fuerte,
en otras ocasiones, esas fugaces visitas de esos pequennos bichitos, son tan gratificante e impulsivas, que sin siquiera dannar tu arbol de realidad, terminan por fertilizar la tierra….
Son una plaga.
No piden permiso.
Te atacan cuando estas sentado en la ventanilla de alguna guagua, sobre todo si el trayecto es largo. O por las noches. O en el cine cuando vas a entrar solo. O en el malecón, obviamente.
Yo no conozco ningun remedio contra ellos 😦
Pero no te preocupes por tu árbol 😉 sobrevivirá!
Es que es solo un retoñito… y si se seca??
El ser humano no es el único ser que tropieza mil veces con la misma piedra, sino el que se aferra un millón de veces a la misma esperanza.
genial este post! yo antes pensaba que la esperanza era un bicho bueno, de esos que se comen lo malo y hacen a tus plantitas crecer. Pero me convenci que no, son bichos malisimos, solo te comen tus noches, y tus esfuerzos por cuidar las plantas…
Son bichos malos, no, malos no, malísimossssssss