Llevo por dentro mucho amor para dar, llevo abrazos ocultos, besos inconclusos… Llevo por fuera unos ojos que cambian de color, unos labios resecos cubiertos de carmín y un pelo rojo que sobrepasa mis hombros. Llevo por dentro tus recuerdos, los míos, los de mis padres… Llevo por fuera tus olores, mi sudor, sus lágrimas… Por fuera y por dentro te llevo, me llevo, los llevo. Si me aceptas, así me entrego: por fuera y por dentro.
Yo personalmente te acepto por fuera, por dentro y por todos lados. Acepto tus recuerdos, todos los colores de tus ojos, tu sudor, tu pelo rubio y tu pelo rojo… Y hasta a tus padres los acepto…
Jajajajaja, no te creas que todo es tan fácil, aceptarme a mí es más difícil que aceptar a mis padres, al menos papá es divertido.
No te pongas brava mar, pero decidir si eres fácil o difícil de aceptar es algo que nos corresponde a los que te aceptamos, no a ti. A ti solo te toca aceptar que te acepten.
Vale vale, no te me esponjes. Allá tú.