Soy blanca porque mi madre es blanca, mi padre es blanco y mi familia (hasta donde yo conozco) es blanca. Soy blanca porque en la playa, cuando me da el sol, mi piel se torna roja.
Soy negra porque escucho rumba y bailo guaguancó, porque me encanta gritar en el barrio para saludar a los vecinos. Soy negra porque disfruto convertirme en cimarrona y huir de los perros de vez en cuando.
Soy blanca y negra, como Guillén (aunque mis abuelos no sean tan diferentes).
Soy, como dijera una amiga, bicolor.

bueno qué? yo no veo na’ o.o
Ah, ya veo, no sé qué pasó O.O
esto me recuerda a algo que llevo un tiempo escribiendo sobre una Bibliotecaria erudita y bailadora de guaguancó, jajajaja! me hiciste recordar que me faltan dos capítulos para terminarlo. Te va a gustar.
Bueno, tengo la primicia 🙂
qué bien! en estos días te cuento sobre los infructosos intentos de mi hermano, que es blanco y a los 4 años quiso ser negro y tomó café, café…
pero mira, tendré que darle tu táctica, ya que eres bicolor. Un abrazo.
jajjajaja, pobre tu hermano… me imagino que hubo un tiempo en que no podía dormir XP
eso lo heredastes pq asi me siento, hecho un bicolor, a veces siento la musica y me da los mismo que sea una rumba o un guguanco, pero tengo que moverme , de pronto me acuerdo que soy medio blanco cuando el sol me quema. No se creo que eso al final es que somos muy buenos cubanos, no crees.
Definitivamente eso somos… puros cubanos.
Aunque los hay que parecen europeos porque no mueven ni la punta del pie. 😉
no lo dudo, pero esos no son buenos cubanos, o por lo menos legitimos
yo soy blanca (y soy tu amiga monocromática) 🙂
jajajaja, gorditos y bonitos 😛