María baila entre los espejos mientras Ann pretende atrapar el tiempo.
María baila. Se mueve a través de las porcelanas chinas y las cortinas de organdí. Baila. El mundo a su alrededor se disipa. Los niños crecen, las mujeres se hacen viejas, las cortinas se deshilachan. A ella no le importa. Baila. El fuego de las guerras consume los árboles de la ciudad. Ella baila. Se escurre entre las explosiones. Cada granada es un salto, cada bombardeo un giro. Se muerde los labios cada vez que baila.
Medio siglo después detiene su música. Las porcelanas chinas han desaparecido.
baila, baila, baila y no dejes de bailar que es mucho que el sonido de las balas que pasan rozando tu breve momento de inmortalidad, baila, baila y no dejes de bailar…
No… ni siquiera cuando la música calle.
Divino el baile para arreglar todos los mundos, para hacer desaparecer falsos jarrones milenarios 😉
La danza tiene el poder milagroso de la cura.
¿Y Ann, logró atrapar el tiempo? Es que yo soy amigo de María, y disfruto montones sus pasos de baile, pero también soy amigo y disfruto la presencia de Ann y su temperamento impredecible, que hoy la hace permanecer en un segundo plano tan discreto. Besos a ambas.
Ann se le escapó al viento querido Jorge. Anda escurriéndose entre las brisas de abril.
brisas de abril? y a mí…quién me ha robado el mes de abril??
Yo te lo escondí… y sólo lo devuelvo si me das a cambio un abrazo.