Ayer tuve un sueño
Raro,
Oscuro,
Lleno de lanzas.
Soñé que dormía
Con Don Quijote.
El caballero
No caballero,
Casi a las doce
Entró en mi cama.
Solo recuerdo
De aquella noche.
Que al otro día,
Por la mañana,
Buscando un beso
Herido,
Perdido,
Encontré un hombre
Bajo mis sábanas.
Así que el viento era solo una respiración en tu oído…
no Rosy… era una promesa de versos.
Lindo, parece que no fui el único que amaneció con un poema en la garganta…
Eso parece querido watson… eso parece.
Beso de buenos días para ti.
Lo propio mar .. mi poema que acabo de publicar -no estoy haciendo propaganda ni nada- tiene un poco que ver con el Mar…
Será quizás que tienes alma de Dulcinea….
entonces me tocaría un ingenioso hidalgo como herencia.
o su locura….
Si sentiste inhiesta la lanza buen caballero fue, el de tu sueño. 🙂
Un saludo
una lanza afiladísima Alberto… afiladísima.
jajajajaja qué chula esta Mar, como se le cuelan los caballeros y las lanzas en su alcoba, como en un sueño… mmmm así sí vale la pena ir a dormir temprano 😉
jijijij, y tú no sabes na’ 😉
quien fuera ese afortunado caballero
para despertar entre las sabanas
de tan fermosa damisela
y no tan caballero
por aquello de la inhiesta
y afiladísima lanza
Para ser caballero solo hay que recorrer el mundo acompañado de un sueño… no es tan difícil