Ann me cuenta que cuando lo nombran sus pupilas brillan; nadie, ni siquiera su sombra, está enterada de su secreto.
Cuando alguien lo menciona -confiesa- atesoro mis opiniones y sonrío… no puedo evitarlo, me gusta pensar en él y sonreír. Es como si yo supiese algo que el resto del mundo no. Es un recuerdo egoísta, lo admito, pero es un recuerdo muy mío…y me hace feliz.
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