Anoche se apareció el poeta. Llegó como un bólido casi a la medianoche, ansioso por ver Eun Gyo. Cuando llegamos a la escena en que ella dice «Hay cosas que no pueden sentirse, no importa cuán bien las intenten (d)escribir», el poeta anotó algo, vació el vaso y se largó.
Me quedé solo con Eun Gyo. Ah, poeta, eso no se hace…
¿Con un poco…? ¿Alguien va a creerlo?
Shhh, no lo delate 😉
Descuide, solo estaba meditando. ¿Ve? Es usted la que tiene una milagrosa habilidad para asomarse en mis pensamientos. Shhh, no me delate.
Anoche se apareció el poeta. Llegó como un bólido casi a la medianoche, ansioso por ver Eun Gyo. Cuando llegamos a la escena en que ella dice «Hay cosas que no pueden sentirse, no importa cuán bien las intenten (d)escribir», el poeta anotó algo, vació el vaso y se largó.
Me quedé solo con Eun Gyo. Ah, poeta, eso no se hace…