La vecinita de al lado tiene apenas 5 años y, como niña al fin, siempre tiene las mejores respuestas. Ayer, mientras su cansado padre intentaba explicarle a la abuela -citando a Buena Fé- que “por un instante de ser feliz, alguien tiene que pagar”, ella, con toda la desfachatez que la caracteriza, soltó:
Tú sé feliz, papi… el resto del mundo que se joda.
Tanta sabiduría en una pequeña de 5!
Los niños son los más inteligentes de todos!!