Dios existe. Tuvo un hijo. Juega fútbol en el Barça.
¿Quién?
Sabines, imagino, amaba a su mujer. O a sus mujeres, si alguna vez se dio el caso. No cualquier musa puede inspirar poemas con tanta fuerza. El mexicano tenía que amar (las). Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. ¡Qué frase! Ser legible es una de las mayores vulnerabilidades... Leer más →
Ser del Sol
A Déborah, que me dio la luz. Lo confieso, no me gustan los días grises, me da por ponerme a tono. La sonrisa se me congela y un dejo de nostalgia triste comienza a reaparecer. Cualquier canción que hable de amor me desbarata el alma y los ojos comienzan a diluviar con el primer estribillo... Leer más →
La carta…
Él le escribe una carta en la que le cuenta que allá casi es verano. Y le aclara: casi porque sin ti todo es incompleto. También fue casi primavera. Yo, que tengo la suerte de releer sus palabras, abrazo a la queridísima Ann y me apropio de esas líneas/armas. Desde hace unos días, cuando despierto... Leer más →
Según Benedetti
Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era solo por eso que fornicaban en los umbrales.
Pesadillas
Dormir sola. Arrinconarse en una esquina de la cama y atrapar entre las piernas la almohada amorfa que está a punto de desintegrarse. Soñar. Cambiar de posición 80 veces porque el brazo se duerme, porque la sábana se pega al cuerpo, porque hay más calor del necesario, porque volvió el frío. Despertar. Cansada, ojerosa, despeinada.... Leer más →
Los que me quedan por conocer (II)
Lo escribió en el año que yo nací, de "Semillas para un cuerpo" vino. Hija de padres belgas, nació en Bruselas en 1951 y se nacionalizó española a los 17 años. Cruzó «La otra orilla» en 1990, creó «Conjuros» en el 2001 y en el 2002 su «Lógica borrosa» nació justo antes de «Matar a... Leer más →
Desconocimiento
Tú, por supuesto, no lo sabías... pero yo te odiaba. Por eso la furia de aquel domingo. Por eso la bestial manera de sangrarnos las bocas a mordidas, de rasgarnos el cuerpo con las manos. Cada embestida procuraba un desquite... y te empujaba contra el piso, y te enredaba los cabellos, y te rompía con... Leer más →
El abuelo que nunca conocí
Se nos murió Galeano. Se nos acabó el cuentacuentos simpático que veía lucecitas desde el cielo. Acaparó una nube (como otros tantos ángeles) y ahora nos mira sonriendo. A mí se me murió el abuelo que nunca conocí. Ayer, cuando me dieron la noticia, se me partió el alma a pedacitos. Y lloré, lloré como... Leer más →
Lo que me hace feliz
Dormir -después de un largo período de insomnio- reposando la cabeza en otro brazo. Despertar -después de un largo período de sueño- reposando la cabeza en el mismo brazo.