Cruzar la línea

Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos. Aquella noche nos prometimos un encuentro. Después de la ausencia lo que toca es el reverso, así que no era nada nuevo el asunto de encontrarnos. Café y libros, como otras tantas noches, nos esperaban para comenzar la cadena de historias que siempre nos anunciamos. Me... Leer más →

A lo Patrick Süskind

Hoy desperté con un fragmento de versos de Jaramillo. Te miré, como quien ve dormir un sueño, y me acerqué a tu nuca a respirarte. Tu cuerpo tenía ese olor animal que describen en los libros... olor de hombre. Una gota de sudor se apuraba por tu espalda y mis labios, como dos autómatas, se... Leer más →

El parque adúltero

Alguien me dijo ayer que mi parque más querido del Vedado, ese que se encuentra en 21 y H, es el "parque de los tarros". Me quedé de piedra mientras me lo decían y luego solté la carcajada del milenio. Para qué mentir, cierto es que es un parque oscuro que se presta para muchas... Leer más →

Vive

Y pasa que uno abre una gaveta buscando algo, quizás un peine, un labial, un gancho... cualquier cosa temporal e intrascendente, cuando entre las manos se desliza orgulloso un pedazo de papel ajado, un fragmento -obvio- con par de líneas difusas en las que apenas se lee te amo. O peor aún, se abre un... Leer más →

Yo te convido a creerme cuando digo futuro…

Nos volvimos a encontrar en uno de esos cafés sin ruido que la gente suele usar en las primeras citas. Los dos (casualidad rara) andábamos solos. Nos sonreímos y, casi sin pensarlo, unimos las sillas en busca de ese vínculo añejo que tiempo atrás compartimos. Hablamos -como mandan las buenas costumbres- del tiempo, las familias,... Leer más →

Año bisiesto

Y hoy, que el tiempo me regala 24 horas, he decidido gastarme 1/3 del día contigo. ¿Por dónde andas?

Enfatizando

Cuando se pone el sol cerca del mar y las nubes se vuelven algodones de azúcar, de vez en cuando (énfasis en de vez en cuando) me da por pensar en ti. Entonces recuerdo tu rostro -nunca el color del cabello- y aquella camisa blanca  que cierta noche le dio por saltar un botón... Ya lo... Leer más →

Lo sé, soy una cobarde

A veces me entran unas ganas inmensas de llamarte y preguntarte si aún me quieres, si no estás con alguien... Siempre las reprimo. Me viene a la cabeza aquel abrazo triste con que nos despedimos y me da miedo -un miedo terrible- imaginarme tu respuesta.

Pregunta bíblica

Él se me ofrece con la misma sutileza que Eva usó en Adán para probar la manzana... y me provoca los besos… y me incita a la mordida. Afirma que con su carne vendrá la sabiduría. La historia me suena conocida. ¿Será que si lo muerdo me expulsan del Paraíso?

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