Hay canciones armas -me confiesa María. Hay canciones balas. El otro día, por ejemplo, me dispararon una ráfaga. Uno de los proyectiles me voló la boca, me mató las palabras. Por una vez en mi vida no supe qué decir, mejor dicho, no fui capaz de decir. El autor del crimen, uno que yo consideraba... Leer más →
Con los hilos de la luna
Mi abuelo llegó en un barco, pero se trajo la luna dibujada en un pañuelo que un día colgó en mi cuna. La inmensa luna diamante era la mejor fortuna que acompañó al emigrante de aquella España lorquiana y dura. Cantaba con ese acento que tanto lo distinguía, risueño me revelaba la copla que así... Leer más →
Mama knows best
Dice mi madre, que sólo me aconseja cuando no estamos discutiendo, que todo sucede por una razón. Yo, que no creo en el fatalismo de un destino predeterminado, la miro con una ceja levantada (sí, yo puedo hacer eso) y dejo escapar un sonido que, si bien muchos lo conocen como huevo frito, yo catalogo... Leer más →
Urgentemente
Escarbar en las carpetas antiguas de un disco duro olvidado puede traer sorpresas. Hoy, por ejemplo, me reencontré con Henry Miller y esas magníficas cartas que le escribía a Anaïs. No pude menos que beberme los textos y desear encontrarme (nuevamente) en un delirio permanente. Necesito vibrar, como las cuerdas de un violín, que me... Leer más →
Condicionales
Sin amor Si por lo menos no hubieras dicho que me amabas, si sólo hubieras dibujado con tu mano cabal la mansedumbre de mi cuerpo, si me hubieras asaltado en silencio, como el agua, si hubieras venido a mí como un sonámbulo, todo pulso, y calor, y piel, y lengua. Si por lo menos no... Leer más →
Fatalidades
Un beso que dure media jornada. Un beso eterno. Un beso lágrima. Un beso ola, un beso naufragio, un beso barco. Un beso oasis. Un beso mío.
Él
Me palpa las piernas y las divisa horizonte; me desteje el pelo y lo vocea nido. Me besa los labios espuma, me pinta en el cuerpo lienzo… todo sustantivo me nombra, toda palabra me descubre. El adjetivo que usa es un golpe. Impostergable. Así me ha descrito.
Correspondencia marina
A papá, por sus 55. Hay tantas millas entre nuestros brazos, que no alcanzarían cien vuelos para encontrarnos. Por eso –me dijiste un día- alguien compasivo inventó el teléfono. El/la mar, que tantas alegrías siempre me ha dado, hoy se convierte a mis pies en foco de tristezas. Un año más sin sonrisas, un año... Leer más →
Para sembrar un campo
Toda la historia del mundo cabe en un grano de maíz. Y sin embargo los besos (ay, los besos) son tan eternos, que ni mil mazorcas alcanzarían a contenerlos.
Nostalgia de un ángel y un banco
En estos días todo el viento del mundo sopla en tu dirección. La Osa Mayor corrige la punta de su cola y te corona con la estrella que guía la mía. Ayer, en una de esas limpiezas generales que siempre hacemos una vez al año, apareció aquel banquito en el que solías encaramarte para llegar al... Leer más →