La caja fuerte

Hace unas noches, registrando el escaparate antiguo que está empotrado en mi cuarto, en busca de un dibujo que no apareció jamás, reencontré mi caja fuerte. Hacía tantos años que no la veía que ya ni me acordaba que existía. Fue una verdadera sorpresa. Ella, mirándome desde su pequeñez, me desafiaba a abrirla, a desenterrar... Leer más →

Castigo divino

En los tiempos de Dante, los casorios no eran a lo porque sí, había que hacer lo que mandaban los padres, la iglesia, el rey… incluso hasta el copón divino -por eso la tasa de infidelidad era tan alta. Sin embargo, según cuenta Marco Denevi, hasta Dios (un tipo omnipotente) podía ser engañado. Uno de... Leer más →

Un vicio romántico

Así, como quien no quiere la cosa, él me presentó el pretexto perfecto... la excusa poema. Fumo -explicaba- porque el cigarro me hace sentir menos solo.

La pequeña calabacita

Desde que descubrió que una prima suya era la que ponía a dormir a los pequeños en las casas, se empeñó en crecer alta y saludable. Quería ser un buen relevo de sueños y fantasías y convertirse en el orgullo de la familia cucurbitácea. Sin embargo, ahora que la adolescencia reclama sus hojas y por... Leer más →

El secreto de Luis García Montero

Nos pusimos de acuerdo. Yo esperaba sin prisa por la esquina, me hacía el despistado, hablaba con el niño y los borrachos, encendía un cigarro o compraba el periódico. Aparenté no verte llegar casi sin prisa, arreglarte un momento en el descapotable, abrir la puerta, subir hasta el segundo. Yo despisté al portero de las... Leer más →

La cleptómana

Antes de conocer a la escritora Luisa Sofovich (quien más adelante se convertiría en su esposa), Ramón Gómez de la Serna estaba enamorado de una mujer hermosa. Según cuenta en sus memorias: Era poderosa y aristocrática, pero tenía la obsesión de las cucharillas. Es esa una cleptomanía corriente sobre todo en los palacios reales, y... Leer más →

Locuras

Hay locuras que son poesía, hay locuras de un raro lugar. Hay locuras sin nombre, sin fecha, sin cura, que no vale la pena curar... Ella no es de las mujeres que tienen los pies en la tierra: Ann es de las soñadoras. Un soplo de brisa hace volar su imaginación y las luces nocturnas... Leer más →

Cómo llorar en escena

Este post es un regalo, atravesó mil países y se acurrucó en mis manos encondiéndose del olvido. Ana Istarú, costarricence nacida en San José, me lo presentó. Cómo llorar en escena Es un arte. Se aprende con dificultad, al cabo de los años. Para tal fin, el aprendiz de llanto debe, entre otras cosas, haber... Leer más →

Fantasía masoquista

Sus letras poseen, tengo que admitirlo, el poder del exorcismo. Sus oraciones amarran a las patas de la cama mis sensaciones y las vapulean, sin misericordia, arrancándole las palabras. He sido violada una y mil veces por sus historias. No me arrepiento. Si soy sincera… lo he disfrutado.

El cuento

Cuando me escribió diciéndome que revisara el gmail se me hizo un nudo en la garganta... sus correos siempre despiertan emociones. Esta vez, para no romper con la tradición, sus letras me dejaron los ojos llenos de esa sustancia milagrosa que se llama alma... o lágrimas. Todo depende de quien las invoque. Un cuento fue... Leer más →

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