La búsqueda

A veces una se lanza, en paracaídas, y el cielo se ve precioso desde la altura. Otras veces, sin embargo, este se nubla, de repente, y el aterrizaje se hace forzoso. Miles de paracaidistas pierden la vida en la travesía.

Convertida en disco

Anoche soñé que era un disco. Un antiquísimo disco de vinilo. Jazz de barrio recorría mis entrañas y una afilada aguja dorada extraía de mi cuerpo (ya destruído y cansado) los últimos compases de un violín marcado que llenaba el aire de nostalgia. Aquella aguja dorada me perforaba el alma. Mientras... música de obreros tristes... Leer más →

30

Su casa estaba llena de fantasmas. Hombres muertos. Cada noche se metían en su cama y, agarrándole las piernas, le hacían el amor. Ella nunca supo rechazarlos. De su vientre, cada luna, le brotaban 30 hijos. Eran 30 los fantasmas de sus muertos... 30 hombres desnudos... Como aquellas monedas de plata de Judas.

… a veces la luna

A veces la luna tiene dibujada una sonrisa, y una, que no comprende, se pregunta ¿de qué se ríe? ¿por qué me mira con ese gran tajo blanco? ¿será que el gato de Cheshire se le aparece en sueños? ¿Qué le habrá contado el minino misterioso a la mujer del cielo? ¿Qué obscenas historias, qué... Leer más →

Ella baila

María baila entre los espejos mientras Ann pretende atrapar el tiempo. María baila. Se mueve a través de las porcelanas chinas y las cortinas de organdí. Baila. El mundo a su alrededor se disipa. Los niños crecen, las mujeres se hacen viejas, las cortinas se deshilachan. A ella no le importa. Baila. El fuego de... Leer más →

Como María… de vez en cuando.

De María siempre me ha fascinado su total irreverencia a las normas. A pesar de su descaro, siempre defiende sus opiniones y no tiene temor alguno al rechazo público (en especial en reuniones burocráticas). Hace un tiempo, en un debate absurdo, me sorprendió levantándose de su asiento para llamar abyectos a unos conferencistas. Ann, a... Leer más →

El otro infierno

Cuando Teresa y yo llegamos al infierno, Minos se ciñó dos veces al cuerpo con la capa y nos mandó a ese círculo que se ha hecho famoso por la historia de Francesca de Rímini y Paolo Malatesta. ¡Imposible soñar paraíso semejante! Desde que llegamos se dejó sentir el impulso afrodisiaco de las llamas y... Leer más →

La mujer de otro

Andaba sentada en un parque cuando me golpeó en el rostro la historia. Me dió de lleno en el alma. Temblé, como las hojas que arrastra el invierno, y par de gotas frías se deslizaron por mis ojos. Nunca me había sentido una intrusa hasta esa tarde, el tiempo se me escapaba de las manos... Leer más →

Irracionalmente

A veces, cuando camino, me imagino las historias de las personas que se cruzan en mi andar. Una vez, sólo una vez, me invadió tanto la tristeza que, en medio de una parada, comencé a llorar. Me dibujé tan detalladamente la vida de aquella mujer que las lágrimas se me salieron solas. No pude hacer... Leer más →

Norah

The girl in the other room She knows by now... En el otro cuarto él sonreía. La Jones, en su inmensa sabiduría, le regalaba, casi a susurros, la perfecta oportunidad de saberla cerca.

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