-Cuando sea grande -me dice el vecinito más pequeño de mi barrio- nadie me va a regañar y decirme que haga lo que no quiera hacer. -Eso dices ahora, Carlitos -le respondo- deja que te llegue la hora de trabajar.
La noche y tú
Cuando la Luna comienza a desvestirte y las estrellas se te esconden en los ojos, el cielo, por puro pudor, se tapa los ojos. Por eso la noche, cuando te mira, se vuelve negra.
El suicida
El salvavidas lo agarró justo a tiempo, un minuto más tarde y el naúfrago hubiese sido presa de la tormenta. Las personas acumuladas en la orilla aplaudieron con fuerzas, se había llevado a cabo el rescate. Yo nunca les comenté de la carta de despedida que leí anclada en la proa de su bote. Sólo... Leer más →
Vicios
Cuando el mundo quepa en una taza de café y mi cuerpo se vuelva espuma, el recuerdo de las canciones que me regalaste aquella tarde volará a través de las volutas de humo que algún ser de otra galaxia, sentado en una terraza gris, exhalará de sus labios mientras se fuma el cigarro con el... Leer más →
Espejismo
Ella tenía los ojos peligrosos y la boca escondida; él tenía las manos frías. La calle vacía, como aquella canción de Sabina, les regaló las luces de las farolas. Yo los vi caminar a través del mar, imitando la estela bíblica de Jesucristo. La luna les dibujó el camino hasta las estrellas y los pies... Leer más →
La historia de los gorriones
Hace mucho tiempo, cuando los dioses aún existían, ocurrió un gran incendio en el bosque de las aves. Muchas de ellas volaron fuera de las llamas para salvar su vida pero otras, como los pequeñitos gorriones, no quisieron abandonar sus nidos. Mientras las hembras cuidaban las crías en lo alto de los árboles, los machos... Leer más →
Vamos
“Una palabra no dice nada y al mismo tiempo lo esconde todo...” Varela Ann me cuenta que con sólo 5 letras a ella le regalaron un amanecer. Vamos fue la palabra que utilizaron.
Hablemos hoy de Sasha
Su nombre completo era Alexandre Georges-Pierre Guitry. Nació en San Petersburgo el 21 de febrero de 1885 y murió el 24 de julio de 1957, en Paris, el lugar donde se deben morir todos los artistas. Lo conocí una tarde de otoño. Apareció con su sombrero de fieltro negro y, como un adolescente, me guiñó... Leer más →
Ann y los gorriones
A ella se le nota algo raro, no es una mujer como todas... La carita de gata... Los ojos claros, casi seguro que verdes... Agazapada en aquel rincón parece uno de esos felinos que adornan los palacios persas. Si la miras bien parece tener destellos amarillos en la mirada. Tiene los ojos tristes de aquellos... Leer más →
Y las olas pasaron y con ellas los recuerdos
-Desde la altura -me decía- La Habana se ve mejor. Dulce, tranquila... como aquella tarde en que te conocí. El faro del Morro, tan acostumbrado a los secretos, grabó la frase en los cañones herrumbrados que apuntaban a la bahía. Yo, tan distante de su abrazo como de sus recuerdos, solo atiné a sonreír. Nunca... Leer más →