Cuando lo conoció y le regaló el poema, Ann se elevó 3 cuartas del suelo. Que conste que digo 3 cuartas porque esa es la medida exacta que María me describió y yo (casi siempre) creo todo lo que me dicen. Aquel muchacho de ojos marrones la había sorprendido con un regalo hecho de versos…... Leer más →
Descubrimiento
Aquella noche la caza había sido abundante, lo decían sus labios en cada gota derramada. Cada fibra de su cuerpo vibraba con las palpitaciones de la maravillosa espuma roja y sus ojos aun poseían el brillo de lo exquisito. Ann nunca había tenido un sueño tan maravilloso...tan vívido. Por eso se asustó tanto cuando se... Leer más →
Jugando a los escondidos
Volé entre las nubes buscándote, imaginando tu silueta en cada rayo de sol que me hería la piel... despedazándome las alas como Ícaro. Bajé al infierno y me quemé en sus llamas, deseando cada segundo que no aparecieras, respirando el azufre que me hacía recordarte. Nadé en las aguas frías del Polo Norte, soñándote en... Leer más →
El naufragio
Aquel barco de papel naufragaba en la distancia mientras las olas lo iban engullendo despacio. Primero fue una pequeña la que le lamió la proa y luego otra, un poco más grande, lo inclinó hacia babor. Sólo las velas se distinguían entre la espuma que salpicaba a los marineros hasta que, lentamente, estas también desaparecieron.... Leer más →
La niña de los colores
Aquella muchacha veía en colores y por supuesto, como todas las personas que son diferentes, vivía encerrada en un manicomio. Yo la conocí un día que fui a visitar a mi otra abuela y me encantó su manera de ver la vida. Hay locuras preciosas, tan coloridas que no vale la pena volverse cuerdo. Y... Leer más →
Equivocación
...Y me equivoqué de nombre, como quien le dice a la mesa silla. Fue tanto el susto que de un tirón me levanté de la cama. Menos mal que todo había sido un sueño.
Awww
Él tomó aquellas diminutas manitos entre las suyas y el corazón me dio un vuelco. Tanta ternura no podía caber en un solo gesto, no era posible. Lo único que recuerdo es que la bebé cerró los ojos y en una carcajada hermosa se dejó caer entre los bracitos que la esperaban expectantes. Él tendría... Leer más →
El primer encuentro
Yo la conocía, era una muchacha tímida con unos hermosos ojos verdes que soñaba con cuentos de hadas y creía en los ángeles. Yo la conocía... Ann era el tipo de persona que no llega a la vida sin tener un sueño... uno de esos que quieren cambiar al mundo. Y Ann siempre soñaba. Un... Leer más →
La Kodak
Y ahí estaba él... alto, de ojos negros, con el pelo gris de quien ha crecido en poco tiempo, con la Kodak al hombro (o algún otro tipo de cámara), con la mirada segura, con las manos suaves, con la palabra a flor de piel. También estuve yo... y recorrí con mis manos sus 190... Leer más →
El mejor regalo
Un regalo común no serviría, no con Ann. Ella quería más... la distancia era sólo un pequeño obstáculo para alcanzar su objetivo. Yo siempre he oído que las estrellas no regalan su polvo fácilmente, que hay que recogerlo de alguna enana mañanera o de alguna supernova rezagada y, así y todo, es muy difícil. Sin... Leer más →