Y pasa que uno abre una gaveta buscando algo, quizás un peine, un labial, un gancho... cualquier cosa temporal e intrascendente, cuando entre las manos se desliza orgulloso un pedazo de papel ajado, un fragmento -obvio- con par de líneas difusas en las que apenas se lee te amo. O peor aún, se abre un... Leer más →
Final feliz…
Él llegó, como un adolescente, a recibir un masaje. Su primera vez, me susurró la amiga, demórate y relájale. Por encima de la ropa se le notaban sus casi 30 años. No era fuerte como esos tipos que se comen los gimnasios, pero tenía los músculos de quien sale a correr todas las mañanas. Me... Leer más →
Cabeza de zanahoria
Y viene un libro -por enésima vez- a sacarme los colores. Vuelve a ser la poesía quien me exprime. Me recoje del piso los recuerdos y, de a poquito, los va poniendo bien juntos (como si de un rompecabezas se tratase) en lo que el proyector repasa una y otra vez las memorias. Es cierto,... Leer más →
Yo te convido a creerme cuando digo futuro…
Nos volvimos a encontrar en uno de esos cafés sin ruido que la gente suele usar en las primeras citas. Los dos (casualidad rara) andábamos solos. Nos sonreímos y, casi sin pensarlo, unimos las sillas en busca de ese vínculo añejo que tiempo atrás compartimos. Hablamos -como mandan las buenas costumbres- del tiempo, las familias,... Leer más →
De la ciudad y del mar, como otros tantos versos
Comienzo a leer a Montenegro (el autor de este texto) y una sonrisa se me dibuja en el rostro... un texto trampa, dirían algunos... un texto lazo, argumentarían ellas. Yo, por el amor al arte, se los regalo entero. De la ciudad y del mar En 1901, por miedo al mar, en La Habana comenzaron... Leer más →
A las buenas o a las malas
El tiempo, que siempre juega a las escondidas, se esconde tan bien que a veces no puedo encontrarlo. Mientras dura el juego pasan las horas y yo, que no soy de las que se da por vencida, lo busco debajo de la cama, en un rincón de la cocina, en las gavetas del cuarto, en... Leer más →
Pillerías
María llega para alborotarlo todo, con su pelo rojo cual bandera brinca el muro que da a la calle y, sonriendo como gata a la que le acaban de hacer cosquillas, saca de su mano un papel arrugado: -Estás desaparecida y no me gusta si no es debajo de las sábanas. El mensaje, críptico, le... Leer más →
Enfatizando
Cuando se pone el sol cerca del mar y las nubes se vuelven algodones de azúcar, de vez en cuando (énfasis en de vez en cuando) me da por pensar en ti. Entonces recuerdo tu rostro -nunca el color del cabello- y aquella camisa blanca que cierta noche le dio por saltar un botón... Ya lo... Leer más →
Pregunta bíblica
Él se me ofrece con la misma sutileza que Eva usó en Adán para probar la manzana... y me provoca los besos… y me incita a la mordida. Afirma que con su carne vendrá la sabiduría. La historia me suena conocida. ¿Será que si lo muerdo me expulsan del Paraíso?
Lo mato…
Él me llama “escueta” y no sabe que, mientras lo leo, en mi cabeza se asoma Barney anunciando: challenge accepted. Y es que, si bien me han llamado y adjetivizado de mil maneras, “escueta” nunca había entrado en el diccionario. No entiendo nada de nada. Porque eso sí, cuando comienzo a hablar voy soltando párrafos... Leer más →