La paradoja

Yo tengo un amigo (de nítida fe) que, aunque no sueña tener su morada en el sol, regala textos de luz. Hace años, en uno de esos correos interminables que compartíamos, se me apareció con la historia de Doris y Rita. La había sacado -si mal no recuerdo- de un filme de Woody Allen y... Leer más →

Mi nuevo autor fetiche

Se llama Ernesto Pérez Vallejo y cuenta en su blog que vive en Nueva Zelanda. Dice, además, que tiene dos libros: "De Laura y otras muertes" y "De flotar y otros vuelos". Publica sus poemas en ese espacio digital al que le dió por nombrar Los Lunes que te debo y tiene con sus textos... Leer más →

Porque fumar es un placer…

Cada memoria enamorada guarda sus magdalenas y la mía -sábelo, allí donde estés- es el perfume del tabaco rubio que me devuelve a tu espigada noche, a la ráfaga de tu más profunda piel. No el tabaco que se aspira, el humo que tapiza las gargantas, sino esa vaga equívoca fragancia que deja la pipa,... Leer más →

¿Jugamos?

Él, que me sabe caníbal... y que a veces me presiente Maga, pretende leerme (aplicando las reglas de la expresión oral) un capítulo de ese libro/morbo que escribió Cortázar. Yo, anticipándome a los acontecimientos, corro a buscar una cama ancha. Quizás, si la lectura avanza, podamos los dos destender las sábanas.

Salir de un libro

No es fácil luego de terminar ese libro que te alargaba las noches, tener que volver a la vida real... causa cierto trauma. Y es que, en aras de la verdad, nunca he sido buena dejando ir, siempre me aferro a la historia. Incluso días después, soy de las que mezcla personajes y compara... Si... Leer más →

Porque a veces bastan unos versos

Cuando compre un espejo para el baño voy a verme la cara voy a verme pues qué otra manera hay, decíme qué otra manera de saber quién soy. Cada vez que desprenda la cabeza del fárrago de libros y de hojas y que la lleve hueca, atiborrada y la deje en reposo allí un momento... Leer más →

Oros viejos

Hoy volví a leerlo… hacía tanto tiempo que no me encontraba con sus letras, que me sorprendieron aquellos papeles amarillentos. Con cuidado, como si se tratase de un pequeño tesoro, fui sacándolos de uno en uno de aquel libro viejo. Me sonrojaron sus palabras. Aquellas historias mínimas, cargadas de la elocuente ternura de siempre, me... Leer más →

¿Quién?

Sabines, imagino, amaba a su mujer. O a sus mujeres, si alguna vez se dio el caso. No cualquier musa puede inspirar poemas con tanta fuerza. El mexicano tenía que amar (las). Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. ¡Qué frase! Ser legible es una de las mayores vulnerabilidades... Leer más →

Según Benedetti

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia.  Era solo por eso que fornicaban en los umbrales.

Los que me quedan por conocer (II)

Lo escribió en el año que yo nací, de "Semillas para un cuerpo" vino.  Hija de padres belgas, nació en Bruselas en 1951 y se nacionalizó española a los 17 años.  Cruzó «La otra orilla» en 1990, creó «Conjuros» en el 2001 y en el 2002 su «Lógica borrosa» nació justo antes de «Matar a... Leer más →

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