Tenía el corazón en la mano cuando escribió la canción. Aquella noticia le había asestado el golpe más duro que hubo de soportar jamás: la perdería. El diagnóstico había sido seguro… le quedaba poco tiempo de vida. Pedro Junco murió con apenas 23 años, la tuberculosis fue su excusa. El bolero Nosotros fue la carta... Leer más →
Recordando
Sus ojos eran negros, casi azabaches… y tristes, muy tristes. Tenía los ojos más tristes que había visto vivir. La melancolía se le desbordaba en la mirada y no pude más que sucumbir a los lazos de su nostalgia. Las estrellas y el vino tinto fueron el perfecto acompañamiento de un crepúsculo un tanto mágico.... Leer más →
Finales Felices
Ese momento en el que Eric besa a la sirenita Ariel, o el otro como-se-llame besa a la princesa Aurora, o Estetuniño besa (en un féretro ¡pa su madre!) a Blancanieves, ahí es cuando yo me pregunto, ¿quién coño parió a Walt Disney? Lo que me desespera más todavía es que, a los 5 años... Leer más →
Para escribir bien
Ando feliz –contaba el escritor- Por eso las letras no me salen buenas. Necesito encontrar urgentemente una desgracia.
Rumbeando
Sonó la música y bailé despojándome de los absurdos complejos del color de la piel. Los tambores movían mis caderas y las congas me estremecían los hombros. La saya, alada, con vida propia, rozaba con sus pliegues las manos que, enloquecidas, acariciaban el cuerpo de arriba abajo. El pelo se escapaba, enmarañado y rubio, de... Leer más →
La llegada
El hijo de Pilar y Daniel Weinberg fue bautizado en la costanera. Y en el bautismo le enseñaron lo sagrado. Recibió una caracola: -Para que aprendas a amar el agua. Abrieron la jaula de un pájaro preso: -Para que aprendas a amar el aire. Le dieron una flor malvón: –Para que aprendas a amar la... Leer más →
De luto
Hoy me salen letras tristes, como boleros viejos. Hoy me salen del alma lágrimas. La luna amaneció en mis pupilas y la noche no quiere dejar salir al Sol. El bulevar de los sueños rotos no lleva ponchos con musas. Las amarguras se han vuelto amargas. Hoy que la risa se vuelve llanto, lloro la... Leer más →
Agosto
Andrea, la hija del gobernador, era una niña dulce. Pecosa y flacucha, como renegando su clase, gustaba correr su potrillo blanco todas las tardes. Andrea fue una niña dulce hasta aquella noche de agosto. La hija del gobernador nunca había visto morir a un hombre. Nadie le había explicado el misterio de la sangre y... Leer más →
La despedida
María, aquella muchacha pelirroja que le encanta anochecer cerca del mar, ayer se me apareció entre sueños. Sus cabellos, en ocasiones tan luminosos, llevaban el brillo apagado de las estrellas que van a morir. Hace largo tiempo que no se le veía asomada entre la espuma. Las olas de la playa, al verla reaparecer entre... Leer más →
Sueño de primavera
Errante y desnuda atravieso los campos de caña brava. Las hormigas recorren su camino atravesando mi cuerpo y de mis cabellos, ya escasos, mudos pájaros cantores crean nidos multicolores. Las espinas de las zarzas, como liliputienses con armas, me desgarran la piel y los surcos de tierra mojada (que alguna vez manos de hombres cavaron... Leer más →