Lo más importante…

A veces llueve y te quiero. A veces sale el sol y te quiero. La cárcel es a veces. Siempre te quiero. (En una prisión en Montevideo). Te quiero por la mañana, porque el Sol me hace recordarte, te quiero en las tostadas que me preparo (en las que no se me queman), imaginando, solo... Leer más →

Afortunada

Ann esta vez fue la afortunada, el regalo fue uno de los famosos potes de Nutella. Él vino, en una de esas visitas cortas, y se la trajo. Ann no podía ser más feliz. El encuentro fue en la Habana Vieja, en un edificio alto… la ciudad entera estaba a sus pies. Él, como siempre,... Leer más →

Constelaciones II

Ayer me abordó una mujer elegante y, luego de presentarse, ofreció regalarme polvo de estrellas a cambio de que la guiara de nuevo a su lugar de origen. No pude negarme, Casiopea es la madre de Andrómeda, una de mis profetizas preferidas y el hecho de que Perseo la hubiese rescatado de aquel mounstro Cetus... Leer más →

Absolutamente nada

...Y fui y hablamos de sexo y no pasó nada… absolutamente nada… aunque parezca increíble. Ahí estaba él, despeinado, como siempre, hablándome de fútbol (yo me pierdo por el deporte) y de pronto, sin saber cómo, caímos en el tema. El otro escribía y, de vez en cuando, miraba o asentía. Sólo se atrevía a... Leer más →

Aquellos maravillosos 80’s

Yo soy de la generación de los 80, la última de los maestros por cada asignatura. Soy de los 80, la última generación que aprendió a jugar en la calle y en los recesos de la escuela al trompo, al burrito 21, al escondido, la botellita, el come- fango, el chucho escondido, el ladrón y... Leer más →

La espera

Él la espera en aquel banco a la orilla del mar todas las tardes... Con la cabeza cana y aquel bastón de cedro parece una estatua antigua, de esas que sólo adornan parques y monumentos. Él la espera siempre,  incluso cuando llueve...  entonces  aparece con su sombrilla enorme, esa que tiene cuadros azules y rayas... Leer más →

Puro feminismo

La muerte (que me perdone mi amigo Camarero) es una mujer rubia de cabellos largos. Esos que dicen que es un tipo con una guadaña están tan equivocados!!! Definitivamente la muerte es una mujer… y una mujer hermosa. Los suicidas son los que descubren esta realidad y se lanzan al vacío para que ella los... Leer más →

Constelaciones (I)

  Él está en la cama mientras escribo. Acostado, entre las sábanas, no sospecha nada. La barba semi-crecida lo asemeja a un Robinsoe perdido en sueños. Me encanta mirarlo así, desde lo alto, parece que la Luna se cuela por la ventana para iluminarlo. Los lunares de su espalda, cual constelaciones, me recuerdan a aquel... Leer más →

Ni María ni Ann

Cuando escribo (como ahora) esquivando retratarme, tiendo a confundirme. Al final, a contracorriente, Ann y María me dibujan un poco. Un poquito ángel y otro tanto demonio, como dijera sabiamente aquella personita de 1 metro 20. La Marian que escribe siempre se filtra, algunas veces aún a mi pesar. Las historias se me parecen un... Leer más →

Increíble

a mi padre... como siempre   Yo estoy aquí, tú allá… lejos, donde no puedes besarme (al menos no materialmente). Yo estoy aquí, tú allá… lejos, donde las lágrimas se confunden con la nieve. Tú estás allá, yo aquí…  lejos, donde la risa se confunde con los gritos. Tú estás allá, yo aquí… lejos, donde... Leer más →

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