La mujer de otro

Andaba sentada en un parque cuando me golpeó en el rostro la historia. Me dió de lleno en el alma. Temblé, como las hojas que arrastra el invierno, y par de gotas frías se deslizaron por mis ojos. Nunca me había sentido una intrusa hasta esa tarde, el tiempo se me escapaba de las manos... Leer más →

El final

A veces las cosas se acaban y no entendemos por qué. A veces simplemente se terminan. Otras veces, quizás las menos, el final llega porque es lo adecuado, porque es lo que dicta esa “conciencia” que de vez en cuando perdemos y se empeña en aparecer justo cuando menos la necesitamos, o lo que es... Leer más →

Uno sólo…

Para seguir tus pasos es precisa una guitarra. Cada cuerda que pulse me llevará a tus huesos, cada clavija rota me mostrará tus manos. Sólo necesito un roce para que me crezcan alas.

Poema sádico

Lo reconozco, de vez en cuando pierdo la calma y ya no escucho, ya no razono, soy ciega y sorda. De vez en cuando porfío y lanzo mil gritos al silencio por cosas que no comprendes o yo no acepto. Y sigo siendo después de todo terca y obstinada, como una niña. A veces, incluso,... Leer más →

Metafóricamente hablando.

"La insoportable levedad del ser", de Milán Kundera, es uno de esos libros que se hacen necesarios. Narra historias de amor, sexo, traiciones, muerte... narra la vida. Cada línea se convierte en reflexión y cada historia se graba en la memoria. Yo, para no ser egoísta, he querido compartir una pequeña porción del libro. Espero... Leer más →

Más de Nogueras

El poeta rojo de poemas con efectos especiales, el novelista policíaco, el proyecto de actor aficionado, el intento de animador de gallitos (que son todos la misma persona) se me apareció ayer en sueños. Llevaba entre sus manos este trozo de poema. Tu amor es un bang Que pega en una roca zing. O como... Leer más →

El derrumbe

Cuando apareces, así, como al decuido, los cimientos de mi mundo se tambalean, las ideas que me sostienen vuelan de un tirón y la esperanza que me despierta todo lo niega. Luego te vas, también como al descuido... y la tormenta me muestra la desilusión que llega. Esta vez, ante tu despedida, sólo las nubes... Leer más →

Carta a Fito… al Páez del concierto.

 Te vi, saliste entre la gente a saludar Los astros se rieron otra vez, la llave de mandala se quebró. Nunca había sido una fanática, lo confieso, apenas dos o tres temas rondaban mis oídos... hasta ayer, no se me va a olvidar jamás este 5 de diciembre. Todo lo que diga está de más,... Leer más →

La noche y tú

Cuando la Luna comienza a desvestirte y las estrellas se te esconden en los ojos, el cielo, por puro pudor, se tapa los ojos. Por eso la noche, cuando te mira, se vuelve negra.

El suicida

El salvavidas lo agarró justo a tiempo, un minuto más tarde y el naúfrago hubiese sido presa de la tormenta. Las personas acumuladas en la orilla aplaudieron con fuerzas, se había llevado a cabo el rescate. Yo nunca les comenté de la carta de despedida que leí anclada en la proa de su bote. Sólo... Leer más →

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