En los tiempos de Dante, los casorios no eran a lo porque sí, había que hacer lo que mandaban los padres, la iglesia, el rey… incluso hasta el copón divino -por eso la tasa de infidelidad era tan alta. Sin embargo, según cuenta Marco Denevi, hasta Dios (un tipo omnipotente) podía ser engañado. Uno de... Leer más →
Cesare Pavese
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos - esta muerte que te acompaña de la mañana a la noche, insomne, sorda, como un viejo remordimiento o un vicio absurdo. Tus ojos serán una vana palabra, un grito callado, un silencio. Así los ves cada mañana cuando sobre ti sola te pliegas en el espejo. oh... Leer más →
La pequeña calabacita
Desde que descubrió que una prima suya era la que ponía a dormir a los pequeños en las casas, se empeñó en crecer alta y saludable. Quería ser un buen relevo de sueños y fantasías y convertirse en el orgullo de la familia cucurbitácea. Sin embargo, ahora que la adolescencia reclama sus hojas y por... Leer más →
La cleptómana
Antes de conocer a la escritora Luisa Sofovich (quien más adelante se convertiría en su esposa), Ramón Gómez de la Serna estaba enamorado de una mujer hermosa. Según cuenta en sus memorias: Era poderosa y aristocrática, pero tenía la obsesión de las cucharillas. Es esa una cleptomanía corriente sobre todo en los palacios reales, y... Leer más →
Locuras
Hay locuras que son poesía, hay locuras de un raro lugar. Hay locuras sin nombre, sin fecha, sin cura, que no vale la pena curar... Ella no es de las mujeres que tienen los pies en la tierra: Ann es de las soñadoras. Un soplo de brisa hace volar su imaginación y las luces nocturnas... Leer más →
Cómo llorar en escena
Este post es un regalo, atravesó mil países y se acurrucó en mis manos encondiéndose del olvido. Ana Istarú, costarricence nacida en San José, me lo presentó. Cómo llorar en escena Es un arte. Se aprende con dificultad, al cabo de los años. Para tal fin, el aprendiz de llanto debe, entre otras cosas, haber... Leer más →
Fantasía masoquista
Sus letras poseen, tengo que admitirlo, el poder del exorcismo. Sus oraciones amarran a las patas de la cama mis sensaciones y las vapulean, sin misericordia, arrancándole las palabras. He sido violada una y mil veces por sus historias. No me arrepiento. Si soy sincera… lo he disfrutado.
El cuento
Cuando me escribió diciéndome que revisara el gmail se me hizo un nudo en la garganta... sus correos siempre despiertan emociones. Esta vez, para no romper con la tradición, sus letras me dejaron los ojos llenos de esa sustancia milagrosa que se llama alma... o lágrimas. Todo depende de quien las invoque. Un cuento fue... Leer más →
Heterónimos
El dividió su alma en mil pedazos y a cada uno lo disfrazó de hombre. Les dio apellidos, una casa vieja, licencia de conducción y la historia de sus vidas. Ellos, a cambio, pusieron en sus labios aquellos versos que no eran suyos. Así, como si fuera otro el autor, le plagiaban los poemas y... Leer más →
Sólo un beso…
Esta es una historia que conmueve… de esas que humedecen los ojos. Yo, sinceramente, se las recomiendo.
por Jorge de Armas

“No vengas con los besos exactos,
yo tengo cambio”
Se llamaba, pongamos que Nancy. Una chica de izquierdas, venezolana, con muchas ganas de comerse el mundo extirpándole a bocado limpio la esencia explotadora al capitalismo. Para completar su educación en el anarco marxismo leninismo, se fue a Cuba a estudiar, pero como la izquierda también se piensa a sí misma como artista, sin voz para cantar, ni habilidad para el dibujo recaló en la Facultad de Artes y Letras, y dos asientos más allá del mío, estudió Historia del Arte.
En ella vi una posibilidad, nunca la amé, nunca me enamoré. Me atraía su tez amulatada, más cerca del cobrizo taíno que del afro, sus ojos, negros como el canario de Martí, y la pausa melancólica de su castellano. Me molestaba su pulcritud excesiva, y que hablara mucho justo cuando despertábamos. Me gustaban sus pezones oscuros…
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